Tutankamón: ciencia y leyenda
Por Alejando Cremata y Vivian Sánchez
24 mayo, 2010
Modificación: 10 junio, 2020
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La molécula de la vida a la conquista de la verdad

Foto 22 - La molécula de la vida

Foto 22 – La molécula de la vida

El 2010 avanza con nuevos resultados que despiertan la expectación.

Y es que se investiga la llamada molécula de la vida, el ADN (ácido desoxirribonucleico) de Tutankamón y de una decena de momias que pudieran tener lazos familiares con el joven faraón (1410 y 1324 a.C. Además se estudian otros cinco cuerpos momificados de personas reales de la primera época del Imperio Nuevo (1550 y 1479 a.C.) para ser utilizados como grupos de control morfológico y genético. El estudio no solo pretende revelar la verdadera identidad del niño rey sino otros aspectos de su vida y las causas de su muerte.

La procedencia del joven Tut se ha mantenido como uno de los enigmas a dilucidar. La tesis más defendida es que Akenatón (Amenofis IV) fue su padre y la reina Kiya, una de sus esposas menores, la madre. Otros lo consideran hijo de Amenhotep III y su hija, la princesa Sitamon. Nefertiti, esposa real de Akenatón, es considerada por muchos como su madre, otros citan también a su nodriza.
También se evalúan dos fetos femeninos, de entre cinco y siete meses de gestación, hallados en la tumba del joven faraón. Se ha especulado acerca de que podrían ser hijos de Tut, aunque no existen evidencias arqueológicas que den fe de esta descendencia. Hawass afirmó que si con los resultados de las pruebas de ADN se confirma que no existe parentesco con las diminutas momias se puede creer que fueron colocadas en su tumba para asegurarle que viviera como un recién nacido en el “más allá”.

La universidad norteamericana de Filadelfia en 1973 y la de Manchester en Gran Bretaña dos años después fueron los centros pioneros en aplicar las técnicas moleculares a momias egipcias. Pero es en 1983 que un equipo de médicos de la Universidad de Cambridge logró extraer ADN del tejido rehidratado de una momia.

El gran avance de las técnicas biotecnológicas ha ofrecido un camino para estudiar moléculas de ADN a partir de restos arqueológicos, mayormente de huesos y dientes. Por lo alejado en el tiempo se le denomina ADN antiguo (ADN a).

Foto 23 - ¿Dónde encontrar ADN antiguo?

Foto 23 – ¿Dónde encontrar ADN antiguo?

La arqueología molecular es una especialización que ha permitido avanzar en el estudio del ADN y con ello tratar de descifrar la clave de la evolución.

El ADN es la molécula en la cual se encuentra codificada toda la información genética de los organismos. En ella está bien guardada la clave que permite dilucidar el sexo, parentesco, grupos étnicos, enfermedades genéticas, pero además los agentes infecciosos que aquejaron a los cuerpos en estudio.

Pero el ADN no es una molécula estable y los procesos de oxidación e hidrólisis pueden afectar su estructura, es decir que no es la edad el único factor que incide en su deterioro, las condiciones ambientales son definitivas en su preservación. Se ha reportado que el límite superior para recuperar ADN amplificable ronda los 100 000 años.

Para la obtención de material genético se hace necesaria la hidratación del tejido a estudiar, con procedimientos similares a los utilizados para exámenes microscópicos de tejidos, pero una limitación a enfrentar en los estudios de ADN de momias es su deterioro por hongos, bacterias o insectos, o por algunas de las sustancias empleadas para el proceso de momificación. Los productos químicos que tienen como función preservar la apariencia de las momias, paradójicamente dañan el ADN, aunque existe la posibilidad de reparar al menos pequeños fragmentos para extraer de ellos la información necesaria.
El procedimiento para obtenerlo es relativamente sencillo. Se extrae el tejido y se hace imprescindible que en este paso se utilicen guantes para evitar la contaminación del ADN en estudio con el del operador. En estudios arqueológicos se suele tomar muestra del cabello de todos los participantes en la investigación, ya sean obreros o científicos.

El próximo paso a realizar es la técnica de Reacción en Cadena de la Polimerasa, la cual permite amplificar los fragmentos de forma indefinida de acuerdo a las necesidades que demande el estudio.

Foto 24 - Electroforesis de fragmentos de ADN amplificados por la reacción en cadena de la polimerasa

Foto 24 – Electroforesis de fragmentos de ADN amplificados por la reacción en cadena de la polimerasa

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