La isla del tesoro está en berlín
Por Antxon Aguirre Sorondo
Creación: 2 agosto, 2008
Modificación: 2 agosto, 2008
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Si, por definición, una isla es una porción de tierra rodeada de agua por todas partes, en la Isla de los Museos además de por agua nos hallamos rodeados de Arte y de Historia como en ningún otro lugar del planeta. Por eso, la Museumsinsel de Berlín está catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Todo comenzó en 1822, cuando aquí se levantó por primera vez en la historia un edificio destinado específicamente para museo. Fue el rey Federico Guillermo III de Prusia quien, deseando promocionar a categoría de capital a la aún provinciana Berlín, encargó al arquitecto Karl Friedrich Schinkel el diseño del Altes Museum, el Museo Antiguo, para exponer allí la colección prusiana de antigüedades. Hoy alberga dichas colecciones estatales más el famoso Museo Egiptológico cuya joya indiscutible es el busto de Nefertiti, la Reina del Nilo, con 3.300 años a sus espaldas.

En 2009 terminarán las obras de renovación del Neues Museum, el Museo Nuevo, construido en 1859 y destruido casi por completo durante la II Guerra mundial. En su momento fue un edificio revolucionario que escribió una de las más brillantes páginas de la historia de la arquitectura europea, y una vez que culminen los trabajos de reconstrucción dirigidos por el británico David Chipperfield, el Nuevo Museo recuperará sus contenidos originales referidos a la Prehistoria y al Antiguo Egipto.

>En el vértice norte de la isla está el Museo Bode, claramente reconocible por su enorme cúpula marrón y su aspecto de tajamar redondeado. Desde su reinauguración en 2006 se ha convertido en uno de los más visitados de la ciudad. Posee un excepcional muestrario de escultura europea y una de las mayores colecciones de monedas del mundo.

Pero el más impactante del quinteto museístico berlinés es el Museo de Pérgamo, que lleva el nombre de esa ciudad italiana en homenaje al Altar de Zeus que aquí se exhibe junto con otras maravillas de las civilizaciones de la Antigüedad oriental y occidental: un palacio asirio, mosaicos romanos, la gran puerta de acceso al mercado de Mileto, la fachada de un palacio jordano, la Puerta de Ishtar de Babilonia… ¿Cómo han podido meter todas estos tesoros aquí adentro?, se pregunta uno. ¡Alucinante!

Antes de abandonar la isla nos detenemos ante la catedral protestante de Berlín para obtener esta fotografía. Porque si bien en valores históricos y artísticos no puede competir ni de lejos con los cinco museos vecinos, la Berliner Dom es, exteriormente, muchísimo más fotogénica que aquellos. Lo que demuestra, una vez más, que no es fácil combinar ciencia y belleza.

Fuente: Diario Vasco
http://www.diariovasco.com/20080801/gente/isla-tesoro
-esta-berlin-20080801.html

Reseña: Manuel Crenes

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