Reflexiones museísticas de una ilusa
Por Mamen Crisóstomo
21 junio, 2010
Modificación: 8 diciembre, 2016
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¿Cuántas veces me he enfadado por el estado del Museo de El Cairo? piezas sin referenciar, urnas sin luz, polvo sin limpiar… ¿y por la actitud de los vigilantes? que pasan olímpicamente de si la gente toca, que pasan de las piezas expuestas y están a lo suyo. Incontables veces me he subido por las paredes al ver según que cosas, intentaba calmarme a mi misma diciéndome que era cosa de la cultura egipcia, que allí ven normales una serie de conductas, que… pero claro esto no lograba nada en mi estado de ánimo, que en Egipto fueran normales unas conductas o unas formas de exponer que a mí me parecen totalmente intolerables, no me calmaba nada.

Pero tras mis últimos viajes he llegado a la conclusión de que no tiene nada que ver el país ni la cultura, resumiendo que “en todas partes cuecen habas”

Porque sino que alguien me explique lo del “Museo Egipcio de Florencia”, para empezar decir que había ido a esa ciudad dos veces antes de mi último viaje, visitado el Museo Arqueológico, y … en ninguna de ellas había visto colección egipcia por ningún lado. Claro luego veía glosas a la susodicha colección egipcia de Florencia y yo me daba cabezazos ¿pero cómo puedo haber sido tan inútil de haber visitado el museo dos veces y no haberla visto en ninguna? es imposible que yo pase cerca de la mas mínima pieza egipcia, esté donde esté, y no me suene una alarma que me hace localizarla inmediatamente, entonces ¿cómo iba a haber pasado de largo algo como la pintura del pilar de la tumba de Seti I? En mi último viaje fui decidida a no salir del Arqueológico hasta no haber dado con la dichosa colección, pero esta vez sí, esta vez conseguí verla (al menos intentarlo, porque hay muchas cosas que fue imposible como comentaré mas adelante) ¿y qué me había ocurrido en las anteriores visitas para perdérmela? pues ni más ni menos que todas las salas ¡todas! estaban cerradas. Claro, yo había pasado por las puertas cerradas y llegado a la colección griega ambas veces, osea que no era cosa mía me dije, sino una casualidad que me hubiera tocado el cierre de toda la colección en mis anteriores visitas (¡que mala pata hombre!)

Reflexiones museísticas de una ilusa

Y bien, yo me las prometía tan felices, en las primeras salas (creo que dos) las cosas estaban en vitrinas bien iluminadas y con su cartelito explicativo, bastante bueno por cierto. Pero ¡oh! según avanzabas la cosa iba cambiando, para empezar ya no había cartelitos sino que tenias una hoja que te explicaba lo que había en las vitrinas, o “casi” porque algunas vitrinas no aparecían en dicha hoja, algunos objetos tampoco y, además, te volvías bastante loco intentando ubicar cual era la vitrina E y cual la D porque no sabias como colocarte con respecto al plano, y porque en alguna sala había dos hojas, una para cada lado, pero los plano estaban de tal manera que no había forma de aclararse.

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Pero la cosa fue a peor, según avanzaba menos cosas había referenciadas en las hojitas y mas difícil era orientarse dentro de las salas, y empezaban las vitrinas vacías, las que no tenían luz, y una sala completamente a oscuras solo con la poca luz que entraba por las ventanas. Y entonces… recordé las veces que había abominado del Museo de El Cairo y sus condiciones expositivas, de las veces que había culpado a la cultura egipcia de funcionar de según qué manera, pero  ahora … ahora no estaba en Egipto ¿a qué cultura le echaba la culpa de como se exponía en este museo? ¿a la cultura florentina quizá?

Y si hablamos de las cosas que estaban “al alcance de la mano” pues que decir, que la gente como tiene por costumbre las tocaba ¿alguien les decía algo? pues no porque los vigilantes estaban charlando entre ellos o directamente no estaban, y resulta que no eran egipcios tampoco ¡oh vaya! Pero es que he llegado a la conclusión de que los vigilantes de los museos son de una raza especial, contaré otro ejemplo que me indignó completamente: visito el museo Barguello en el que no se pueden hacer fotos (que no se puede tocar se da por hecho) y… la gente tocaba, fotografiaba con flash y nada de nada, los vigilantes a verlas venir, decido ponerme a hacer una foto (sin flash claro) en las mismas narices de una vigilante a ver qué ocurre… pues vale, me dice que  no se pueden hacer fotos, entonces totalmente quemada le comento con mucha educación si se podía tocar, porque es lo que estaban haciendo sin ir mas lejos un matrimonio de ingleses con sus tres retoños delante de sus propias narices y de las de varios vigilantes mas, tocaban sin cesar y se subían a las barandillas que protegían las obras para poder hacerlo mejor ¿y alguien les decía algo? ¡pues no! y tampoco eran egipcios el personal de este museo.

Pero claro alguien me recordó que hasta hace muy poco en el muy afamado British se podía tocar todo lo que quisieras, y que la gente de allí está acostumbrada a hacerlo. Entonces me vino a la mente mi visita a este museo, si, han puesto carteles de que no se pueden tocar las obras pero a ver quien les quita ahora la costumbre, no solo a los visitantes sino a los vigilantes ¿estos también tendrán que hacer un cursillo para concienciarse de que no se puede dejar que el publico toque nada? porque cursillos como estos de “concienciación” se están pidiendo para los “irresponsables” vigilantes de los museos de Egipto. Y aseguro que no vi ningún vigilante del British que tuviera pinta de ser de nacionalidad egipcia, lo que si vi fue el resultado de años de dejar a la gente campar a sus anchas, tocar las piezas y sentarse donde mejor les convenía para hacerse “bonitas y pintorescas” fotos.

Como atestiguan los maltratados pies de esta representación de Amenhotep I.

Reflexiones museísticas de una ilusa

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Así que ¡señoras y señores gran descubrimiento! según que actuaciones, según qué forma de hacer las cosas, o de no hacerlas, no es privativo de los egipcios, se da en muchos, en demasiado lugares del llamado “primer mundo” Y ahora ¿a que lo achacaremos? ¿a la incultura? ¿al desafecto por lo expuesto? ¿ a simple desidia? …

¡Y luego dicen que el pescado es caro!

2 respuestas a “Reflexiones museísticas de una ilusa”

  1. Totalmente de acuerdo
    Tienes toda la razón. Para mi la cultura egipcia es una de las maravillas mas hermosa de este mundo, y da lástima ver el estado de muchas de las piezas de estos museos que no tienen ninguna seguridad con respecto a muchas de las antiguedades que se pueden contemplar en ellos. Es deprimente lo poco que cuidan las cosas .. siendo museos.

  2. RE: Reflexiones museísticas de una ilusa
    Estimada Mamen: claro que tienes toda la razón del mundo.- Parece que es un asunto de la condición humana, contra ella hay que luchar, para que la Maat triunfe en el mundo.-

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