Arsinoe IV, una reina ptolomea en Éfeso
Por Nieves García Centeno
16 marzo, 2018
Vista de las ruinas de Éfeso.
Modificación: 28 mayo, 2018
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A los que nos apasiona el antiguo Egipto nos gusta recordar qué nos llevó a querer conocer más de esta maravillosa civilización. En mi caso fue Cleopatra y su destino trágico y eterno, y los libros de Terenci Moix y Christian Jack, por ejemplo. Después descubres que hubo otras reinas sin duda más fascinantes y que la verdadera historia de Egipto se conoce mejor leyendo sus monumentos, sus templos, sus tumbas, sus jeroglíficos y las ciudades por las que pasaron sus protagonistas.

Pero volviendo a Cleopatra VII. En mi último viaje a Anatolia (Turquía) pude conocer la ciudad de Éfeso, un enclave importante en la historia de la famosa reina ptolomea, testigo del peor desenlace para sus protagonistas, Cleopatra y Marco Antonio, pues fue allí donde se refugió la flota de los amantes antes de la fatal batalla de Actium frente a Octavio, en el 31 a.C.

Pero esta maravillosa ciudad portuaria del Mar Egeo tiene más vínculos con el Egipto de época ptolemaica y romana. Allí vivió desterrada y murió Arsinoe IV, la hermana pequeña de la última reina de Egipto. Su destino fue también trágico, común por otra parte a todos los miembros de los Lágidas, ya que fue mandada matar por Marco Antonio, instigado por su esposa egipcia. Allí fue también enterrada y el hallazgo de su tumba y restos aún causa controversias entre la comunidad científica.

Una princesa cuya biografía no desmerece nada de la de su hermana más famosa, obligada desde que nació a lidiar no sólo entre hombres, sino también contra su propia familia para poder reinar y conservar su vida, que finalmente no logró a pesar de evitar ser estrangulada después de que César la pasease como trofeo por Roma tras el final de las llamadas Guerras Alejandrinas, en el 47 a.C. A su término Cleopatra reinaría en Egipto junto a su hermano Ptolomeo XIV, al que también mandaría matar.

En Éfeso todavía se pueden recorrer las amplias avenidas y visitar excepcionales monumentos, aunque no podemos decir lo mismo del Templo a Isis, situado en el centro de la llamada Ágora del Estado y enfrente del llamado Odeón. Sólo quedan restos, aunque varias de sus piezas fueron llevadas al Museo de Éfeso, en la localidad de Selçuk, situado a unos 4 km. de la ciudad antigua, un centro que se abrió en 1964, ampliado en 1976, y que recoge todo lo excavado en la zona, más de 50.000 piezas.

La tumba de Arsinoe IV en Éfeso: el Octágono

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IMG_20180223_113747En 1904, durante las primeras excavaciones en Éfeso, el Instituto de Arqueología de Austria  trabajó en un monumento al que denominaron el Octágono porque antiguamente sostenía una estructura octagonal coronada por una pirámide y rematada con una esfera. En 1926 se halló una tumba en su interior sin ninguna inscripción y que contenía los restos de una mujer de unos 20 años de edad. La calavera allí encontrada fue trasladada a Alemania para analizar pero desapareció durante la Segunda Guerra Mundial, aunque se pudo estudiar posteriormente gracias a las fotografías y diagramas obtenidos entonces. De hecho, en 1953, Joseph Weninger, antropólogo del Instituto de Biología Humana de la Universidad de Viena, publicó un estudio sobre el cráneo.

Cleopatras-sisters-bones-possibly-identified  Arsinoe  Arsinoe IV busto

En 1975, la arqueóloga alemana Hilke Thür, del Instituto de Arqueología Clásica de la Universidad de Viena, comenzó a trabajar en las excavaciones de Éfeso. A finales de los años ochenta descubrió los huesos restantes del esqueleto en el interior del Octágono y dató la tumba en el I a.C. A su vez, el investigador Fabian Kanz, del departamento de medicina forense de la Universidad de Viena, realizó otros análisis para comprobar la procedencia de los huesos.

Fue en 2009 cuando Hilke Thür, tras unos nuevos análisis forenses, aseguró que los restos hallados en la tumba eran de Arsinoe IV. Como algunos escritores de la antigüedad contaron, en el año 41 a.C, Arsinoe IV, la medio hermana de Cleopatra, fue asesinada en Éfeso por ella y su amante romano, Marco Antonio.

Por otro lado, las evidencias científicas son sólidas: la prueba de carbono 14 ha datado al esqueleto entre el año 200 y el 20 a.C., y los análisis forenses confirman que los huesos pertenecen a una mujer de entre 15 y 20 años. Además, la ausencia de restos de enfermedad o malnutrición apuntan a una muerte súbita debido a un accidente o una ejecución. Otras muestras de la titularidad de la tumba es que a la gente ordinaria no se la enterraba dentro de la ciudad y la forma de la tumba, octogonal, era bastante inusual en aquella época.

La antropóloga forense Caroline Wilkinson pudo reconstruir la calavera desaparecida a partir de las medidas tomadas a finales de los años 20 creando un molde facial por ordenador. Afirmó entonces que la cabeza tenía una forma alargada, característico de la raza blanca europea, de los antiguos egipcios y de la raza negra africana, por lo que apuntó a una herencia genética mixta. Es decir, la madre de Arsinoe era africana.

Pero ¿quién fue la madre de Arsinoe? Algunas fuentes cuentan que Ptolomeo XII y Cleopatra V Trifena probablemente tuvieran tres hijas: Cleopatra VI Trifena, Berenice IV y Cleopatra VII. Auletes también tuvo una hija y dos hijos con una mujer desconocida: Arsinoe, Ptolomeo XIII y Ptolomeo XIV. Algunos investigadores creen que la madre de todos los hijos de Ptolomeo fue Trifena. Contradiciendo esta idea, Estrabón indica que Ptolomeo XII sólo tuvo tres hijas: Berenice IV, Cleopatra VII y Arsinoe IV.

El Octágono se halla al final de la avenida de los Curetes, yendo hacia la Biblioteca de Celso, en el margen derecho. En la actualidad no destaca especialmente e incluso puede pasar desapercibida ya que del Octágono no queda nada y tiene difícil acceso visual por estar un poco elevado y pegado a las llamadas “casas de la ladera” que se siguen restaurando y que conservan en su interior hermosos frescos.

Hay un panel explicativo que indica que nos hallamos probablemente ante la tumba de Arsinoe IV, la hermana más joven de Cleopatra y asesinada en Éfeso. Nos dice que un podio cuadrado de 9 metros de largo contenía una cámara funeraria con un sarcófago de mármol. Sobre ese podio se alzaba una estructura escalonada que soportaba una construcción de planta octagonal en forma de templo rodeada de columnas de tipo corintio. Una esfera coronaba un techo escalonado de forma piramidal. La decoración permite datar al edificio de tiempos del emperador Augusto. El panel incluye una fotografía de cuándo se excavó en esa zona y recrea de manera tridimensional cómo debió ser.

Cleopatra y Arsinoe: hermanas y enemigas

Durante una revuelta en el año 58 a.C. debido a la anexión de Chipre por Roma, Berenice IV aprovechó el odio que los egipcios sentían hacia su padre y lo envió al exilio, gobernando junto a su madre durante un año. A la muerte de Cleopatra V, Berenice gobernó como regente única, pero Ptolomeo XII consiguió el apoyo de Roma y fue devuelto al trono. Uno de sus primeros actos fue ejecutar a su hija traidora. Reinó hasta su muerte en el año 51 a.C. dejándole el trono a Cleopatra VII y Ptolomeo XIII, y a Roma como tutor.

Pero Potinos y el general Aquilas, los hombres fuertes del estado, apostaron por un reinado de Ptolomeo XIII en solitario y Cleopatra tuvo que huir y refugiarse en Siria, llevándose a su hermana Arsinoe; así se aseguraba su control y como medida preventiva, ya que, como César comenta brevemente acerca de Arsinoe IV en sus Bellum Civile:

La hija menor del rey Ptolomeo albergaba esperanzas de ocupar el trono entonces vacante.

Entonces llega a Alejandría el general Pompeyo, que acababa de perder la guerra contra César. Lo reciben amistosamente pero a traición lo asesinan. Pocos días después llega también César, que quería ser árbitro en la cuestión de la sucesión de Egipto, como había pedido Ptolomeo XII. Los alejandrinos le obsequian con la cabeza de Pompeyo, esperando que el detalle le complazca, pero causó el efecto contrario. Es entonces cuando Cleopatra aprovecha para regresar y sea surgiendo de una alfombra u de otra manera se gana al conquistador, que la corona como reina única de Egipto, algo que el pueblo rechazó por considerar que favorecía demasiado a los intereses de Roma y por el alto pago de tributos que eso suponía.

En ese ambiente turbulento, Ptolomeo Filópator azuza a los rebeldes y César se vio obligado a ceder, haciendo que Arsinoe reinara en Chipre junto a su hermano menor. Sin embargo, dicho título fue más bien honorífico, ya que realmente no se le permitió salir del palacio de Alejandría. Logró escapar de la capital con su hombre de confianza, Ganímedes, uniéndose al ejército que comandaba Aquilas contra los invasores romanos.

El papel de Arsinoe IV resultó de capital importancia para la resistencia, ya que logró organizarla y elevar su moral debido a que ahora se sentían avalados por un miembro legítimo de la familia real: Ptolomeo XIII había sido destronado, Cleopatra VII estaba en confabulación con Julio César para mantenerse como reina y Ptolomeo XIV era un niño. De este hecho Dión Casio también nos dice:

La nombraron reina y ahora que tenían un miembro de la familia Ptolomeo a quien seguir, emprendieron la guerra con mayor ahínco

Tras un enfrentamiento entre Ganímedes y Aquilas, Arsinoe ordenó ejecutar a este último y puso al primero al mando de las tropas, consiguiendo algunas victorias frente a los romanos.

Sin embargo, opositores de Arsinoe IV en las filas de la resistencia egipcia conspiraron contra ella y negociaron con los romanos un posible tratado de paz para Ptolomeo XIII. César fue ganando tiempo y pidió apoyo a las legiones asiáticas; también mandó incendiar la flota alejandrina como medida preventiva, lo que tuvo unas consecuencias funestas pues alcanzó a la Biblioteca de Alejandría.

El 27 de marzo del año 47 a.C tuvo lugar la batalla final tras la cual Ganímedes huye, Ptolomeo XIII resulta muerto y Arsinoe es capturada por los romanos. Así se puso punto final a las llamadas Guerras Alejandrinas.

Tras su victoria, César entronizó en Egipto a Cleopatra y la hizo gobernar conjuntamente con su hermano menor Ptolomeo XIV, que debía tener unos 12 años, con quien se casa, y unos cinco años después lo hace matar para poder gobernar en solitario.

Jacopo_Tintoretto_-_The_Liberation_of_Arsinoe_-_WGA22667Pintura de Tintoreto. Liberación de Arsinoe. 

Arsinoe es obligada a ir a Roma, donde marcha encadenada en el desfile triunfal en honor a César junto al mismísimo Vercingetorix. Como era tradición, la ejecución por estrangulamiento estaba planeada para después del desfile, como sufrió el líder galo. Pero Arsinoe se salvó, bien por la lástima que causó en los espectadores y la piedad de César o porque decidiera “guardarla” ante la necesidad futura de un heredero legítimo para Egipto. Fue llevada a Éfeso, al templo de Artemisa, donde fue recibida como reina. Sólo después de que asesinaran a César, Marco Antonio, a instancias de Cleopatra, mandó dar muerte a la joven Arsinoe

Texto y fotografías de Nieves García Centeno

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