El monoteismo y un nuevo estilo escultorico

Durante diecisiete años, de 1364 a 1347, Egipto va a conocer una extraña aventura bajo la dirección de Amenofis IV-Ajenaton. Este reinado marca una ruptura en la evolución histórica de Egipto, junto a el, Nefertiti, gran esposa real de belleza legendaria y con un importante papel político y religioso.
Carter L.M.
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El monoteismo y un nuevo estilo escultorico

Post by Carter L.M. »

Buenos días:

Quiero comenzar mi participación en este foro hablando de un faraón que resultó polémico en la antigüedad, se trata de Amenofis IV, que a sí mismo se llamó Akenatón pero que vulgarmente fue conocido como “el hereje”. Todo el mundo sabe que este faraón entró en la historia por dos razones importantes: la introducción del monoteísmo personificado en el dios Atón, y lo que se ha dado en llamar un nuevo estilo escultórico por hacerse representar él y su familia de modo realista, natural. ¿Cómo fue capaz Amenofis IV de hacer todo eso? Un servidor se ha pasado unos 30 años intentando profundizar en el tema, pero las revistas que se ofrecen en los kioscos solo tratan las cuestiones faraónicas de modo superficial, para satisfacer la curiosidad inicial de los lectores y poco más, he encontrado más información en los documentales.
El caso es que cuando me fue posible visitar Egipto quedé hondamente impresionado con lo que observé. ¡Todo Egipto es prácticamente un museo al aire libre! Bueno, en la imprescindible visita al Museo de El Cairo apenas vimos nada después de una estancia de cuatro horas, pero quiero hacer mención especial de la sala dedicada al faraón Akenatón. Una visitante que marchaba delante de mi, al contemplar las dos inmensas estatuas del faraón, exclamó: “¡¿Pero qué es eso? ¿Es un hombre o es una mujer?!”. Tal es la sensación de ambigüedad que transmite la contemplación del retrato del faraón. Es a esto a lo que se refieren quienes hablan de un nuevo estilo escultórico, sí, porque mientras que todos los faraones de antes y de después se hicieron representar siempre jóvenes, siempre robustos, con una imagen idealizada, Akenatón se hizo representar tal cual era, ¡hasta con las arrugas de expresión en el rostro!. Yo he querido ver esta historia de un modo diferente a como la ven la mayoría. No creo que se tratara de un nuevo estilo escultórico hecho por el simple deseo de hacer algo diferente, ni creo que la introducción del monoteísmo por parte de Akenatón fuera algo gratuito. Me explicaré.
Conforme se entra por la puerta principal del Museo de El Cairo, después de los primeros pasillos, al frente mismo, hay una enorme sala con otras joyas faraónicas. La sala está presidida por la enorme estatua del faraón Amenofis III y la reina Tiyi, los padres de Akenatón. En la base del monumento, a los pies de estos reyes, se ven perfectamente otras tres figuras (un varón y dos hembras) que representan a tres de los cuatro hijos que tuvieron Amenofis III y la reina Tiyi, falta la figura del cuarto hijo, precisamente la figura del joven Akenatón. ¿Por qué no hicieron representar estos padres a su cuarto hijo? ¿Qué motivaría a estos reyes a “olvidarse” del hijo más joven?
La opinión oficial que yo he podido consultar, dice que Amenofis III fue dejando en el ostracismo a su hijo más pequeño a causa de las extrañas ideas religiosas que el niño tenía. Yo siempre me pregunté que ¿cómo es que un hombre como Amenofis III, con todo el poder del mundo sobre la vida y la muerte de sus súbditos, no tenía otro modo para combatir las supuestas ideas religiosas del niño que dejarlo en el ostracismo? No, aquí tenía que haber algo más, algo suficientemente importante como para que unos padres fueran abandonando al hijo más pequeño. Volvamos al Museo de El Cairo, a la sala de Akenatón. Ahora contemplemos detenidamente las estatuas realistas de Akenatón. ¿Qué vemos? Durante los pasados años son muchos los ojos que han contemplado estos retratos de Akenatón, normalmente turistas como un servidor, pero también se han fijado en Akenatón especialistas en otras materias de la ciencia, médicos, y lo que ellos han visto resulta revelador. Todo indica que Akenatón sufría dos enfermedades distintas: Lipodistrofia muscular progresiva, que se caracteriza por la desaparición de la grasa de cintura para arriba y la consiguiente acumulación de la grasa de cintura para abajo, lo cual le proporciona al hombre sus características caderas femeninas; y la otra enfermedad es el llamado Síndrome de Marfan, cuyos efectos visibles son la estrechez y largura de las extremidades, junto con la estrechez del rostro y sus ojos achinados, interiormente parece que estos enfermos también tienen complicaciones cardíacas. Dicho de otro modo, Akenatón sufría dos enfermedades deformativas que le apartaban del canon de belleza que imperaba en aquellos tiempos. Si Akenatón ya mostraba signos de ambas enfermedades desde la tierna infancia, entonces se convirtió en el patito feo de la familia, llegó a ser alguien que no convenía mostrar en público, y lo grave es que el infeliz niño pudo ser consciente de su situación en todo momento. La historia del niño Akenatón es la historia de una infancia infeliz. En estas condiciones de “abandono” familiar, el niño fue acogido por los únicos que fueron capaces de darle todo el cariño y atención que necesitaba, fue acogido por sus abuelos maternos, el Sumo Sacerdote Juya y la Señora Tui, la cual era de origen semita. De este modo sus propios padres fueron los verdaderos responsables de las dos cosas por las que el faraón Akenaton será recordado para siempre en la historia, por el “nuevo” estilo escultórico y por la introducción del monoteísmo.
La abuela materna y el niño tuvieron que pasar presumiblemente muchos ratos de conversación. Ella, que era de origen semita tal como hemos dicho, le relataría al niño sus orígenes, las costumbres de la familia, la religión que tenían (digamos que, en general, los semitas ya practicaban el monoteísmo desde la noche de los tiempos), la apariencia de las tierras natales. En fin, que todos estos relatos fueron calando en la mente del niño Akenatón, y en el corazón del muchacho fueron cobrando fuerza dos ideas principales que marcarían su destino.
Por las razones que fueran, a la muerte del faraón Amenofis III tuvieron que recurrir al joven Akenatón y lo coronaron como el rey de todo Egipto. Y ahora…, ahora que Amenofis IV ya tenía en sus manos todo el poder del mundo, ahora que ya nadie le podía replicar, ahora comenzó a poner en practica sus dos razones de ser: si antes había sido rechazado por su apariencia física, por sus deformidades, ahora todo el mundo lo tendría que aceptar tal cual era, y se hizo representar de modo realista. Esto vino a ser como una especie de rebelión contra el injusto trato paterno recibido durante su triste infancia y no por el simple deseo de hacer algo distinto; y en segundo lugar implantó en Egipto el monoteísmo, según las nociones que había recibido de su abuela materna, la Sra. Tui, pero con su particular visión de lo que era el monoteísmo, por esto se le apodó popularmente como “el faraón hereje”.
Y bien, esto solo es un aspecto de lo que fui aprendiendo sobre Akenatón durante mi modesta investigación. todavía me quedan en el tintero un par más de cuestiones sobre este faraón, pero eso lo dejaremos para otra ocasión posterior. Lean estas notas, mediten y den su opinión. Gracias.
Luís Marcos Núñez
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horus82
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Post by horus82 »

Estimado Sr. Núñez

He leído sus opiniones acerca de la génesis del pensamiento de Akhenatón y siento decirle que me parece muy brillantes desde el punto de vista literario pero poco tienen de científicas. Muchas de las afirmaciones que plantea son enormemente especulativas y apenas pueden ser documentadas por lo que carecen de validez, pues tampoco parecen apoyarse en otras fuentes. Las únicas referencias que Vd. cita son su propia interpretación de las esculturas armanienses junto con el culto monoteísta. Suponer que la "revolución amarniana" es producto de un despecho producido en la infancia me parece muy arriesgado.

En primer lugar, me gustaría conocer (porque la ignoro) la referencia "oficial" que plantea que Amenhotep III ostracisó a su hijo, el joven Amenhotep IV, y que pasó su infancia con sus abuelos semitas.

En segundo lugar, no es cierto que los semitas fueran monoteístas desde los albores de los tiempos. Los egipcios son algún sentido también semitas o, más correctamente, camito-semitas desde el punto de vista lingüístico y para encontrar un monoteísmo semita después del supuesto monoteístmo amarniense hay que esperar, como mínimo, al reino de Israel, es decir, a la edad del Hierro. Cualquier vistazo a la Biblia demuestra que el monoteísmo fue un proceso largo en el que el culto yavista tardó mucho tiempo en imponerse, incluso bajo la existencia del estado de Israel. De hecho, algunas de las pruebas irrefutables que niegan que el Exodo se produjo como aparece en los textos hebreos es que, en esos momentos, lo propios hebreos no eran monoteístas. La iconografía y la arqueología de finales de la Edad del Bronce y de la Edad del Hierro ha revelado objetos en los que Yahvé aparece junto a Ashera, su esposa. También son evidentes las disputas teológicas entre Baal y Yahvé.

En definitiva, siento ser duro pero creo que hay que tener un cierto rigor, al menos con la documentación, y no utilizar a este personaje y periodo histórico como marco en el que expresar opiniones escasamente documentadas.

Atentamente, un saludo

Horus82
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Alya
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Post by Alya »

Además de los comentarios de nuestro compañero Horus, me gustaría aportar un par de datos que se conocen en torno a la vida de Ajenaton. Cuando aún era el príncipe Amenhotep no fue en ningún momento ostracizado por su padre, al contrario, estaba ocupando el lugar que le correspondía, y tal sitio era en la ciudad sagrada de Heliópolis, como Sumo Sacerdote del culto a los dioses solares Ra, Atum y Jepri, además de la representación física de Ra en el cielo, el Aton.
De Yuya y Tyuyu se conocen muchos datos, y gracias a ellos sabemos que Tyuyu debía pertenecer a una familia egipcia de cuna muy noble (no hay más que ver todos cargos y títulos que poseía, entre los que se encontraban el de Superiora del Harén de Amon, Superiora del Harén de Min, Adoratriz de Amon y Adoratriz de Hathor); siendo Yuya Profeta del dios Min, Supervisor del Ganado de Min y Supervisor del Ganado de Amon. Con lo que suponerles una religión que no fuese la propia egipcia sería un poco arriesgado.
En cuanto al supesto "naturalismo" del arte amarniense.... ya hemos tratado esa cuestión varias veces, con lo que le sugiero que visite los posts dedicados a tal tema, aunque para resumir, le diré que actualmente se cree que era un estilo bastante menos "humanista" de lo que hasta no hace mucho se pensaba. Desde luego, la mayor parte de la gente suele basarse para esas observaciones en imágenes de Ajenaton que son de una época concreta de su reinado: las de la llegada a la ciudad de Ajetaton y sus primeros años en ella, cuando Bak era el escultor y retratista personal de la familia real (incluidas las esposas reales Nefertiti y Kiya) y los nobles de la corte amarniense. Todos los miembros de la familia real y todos los nobles eran representados del mismo modo; incluso imágenes que durante mucho tiempo se creyó que pertenecían a Ajenaton, como ciertos colosos muy conocidos, y que se usaban para esgrimir que el rey era eunuco porque no presentaba genitales masculinos, se han identificado correctamente como pertenecientes a Nefertiti.
En la estatuaria anterior al traslado a Ajetaton, todos eran representados de un modo muy normal (se podría aducir que eso fue debido a que el Marfan no empieza a mostrarse hasta la adolescencia, que fue una teoría esgrimida por algunos a favor de ese síndrome, así como el que el cuerpo de la KV55 parezca mucho más joven -ya que esgrimen en ese caso que el Marfan provoca que los huesos de los sujetos que padecen este tipo de trastornos durante la enfermedad, tienen tejidos óseos que parecen de una edad menor a la que realmente pertenecen), pero es que en la época posterior, cuando ya Thutmose era el escultor -sus bustos son considerados como las imágenes más realistas encontradas jamás en Egipto-, muestra a una familia real totalmente normal y sin ningún tipo de sintomatología asociada a ningún síndrome.
En lo que respecta a la posibilidad de que Ajenaton padeciese Marfan, pongo algo que ya puse en otro post:
"El problema es que el Síndrome Marfan es hereditario en el 50% de la descendencia y siempre es dominante, así que ¿de quién lo heredó Ajenaton? Porque sus padres y abuelos murieron todos en edades avanzadas y no presentan ningún síntoma de la enfermedad (es más, Amenhotep III estaba obeso, imposible para alguien con el Síndrome).
Si lo hubiese heredado de Yuya (existen algunas teorías que dicen que las manos largas de su abuelo podrían ser síntoma de haber padecido el Síndrome), eso querría decir que su madre Tiye lo tendría también (no se salta generaciones), pero ni las imágenes que nos han llegado de ella, ni la edad que alcanzó (lo cuál se aplica al caso de Yuya también, que tendría unos ¡¡60 años!! en el momento de su muerte, imposible para alguien con Marfan que, como ya dije, en la actualidad llegan con suerte a la treintena); y la momia que se identifica actualmente con ella (la Vieja Dama) no tiene tampoco signos de Marfan.
También puede ser que se desarrollase en un embrión (eso se da en 1 de cada 10000 casos del Síndrome, creo recordar, pero ahora no tengo a mano los papeles sobre el tema), pero es que entonces se moriría mucho antes. En la actualidad, la gente que desarrolla el Síndrome Marfan suele morir sobre los 35 años y con grandes cuidados médicos, lo que nos llevaría a deducir que en el Antiguo Egipto, y sin los conocimientos médicos actuales, morirían mucho antes.
La pena es que el Síndrome no es fácil de detectar ni de diagnosticar. Se desarrolla durante la adolescencia (los niños no muestran síntomas, así que eso excluiría lo que comentan más arriba sobre las hijas de Ajenaton y Nefertiti), alrededor de los 15 años, y es necesario un diagnóstico conjunto de cardiólogos, oftalmólogos, traumatólogos y otros especialistas, pues en cada familia los síntomas son distintos y heredados de padres a hijos.
Debido a todos estos datos (y algunos más que he recopilado) yo estoy convencida de que Ajenaton jamás sufrió el Marfan (mucho menos el Froëlich).
De todas formas, y a título personal, diré que no es sencillo realizar un juicio de valores -y menos aún un diagnóstico clínico- en base a esculturas y pinturas, que pueden ser claramente alteradas por cualquier motivo, desde la propaganda política al estilo artístico del momento. Si se tuvieran los restos momificados, tal vez se podría examinar algo, pero tampoco se podría decir a ciencia cierta si alguien padece un síndrome o no, ya que la ausencia de órganos y de ciertos tejidos (además de que los procesos de momificación producen cambios en la estructura de los tejidos que nos llegan, haciendo que algunos análisis y exámenes no se consigan realizar o que arrojen datos erróneos) hace prácticamente imposible un diagnóstico completamente acertado."
Carter L.M.
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Akenatón

Post by Carter L.M. »

Distinguidos Sres. :
Un servidor no pretende ponerse a la altura de ustedes, que seguramente son buenos conocedores de la rica historia egipcia, pero en los pasados años he podido comprobar que no hay una rama del conocimiento humano que sea todo lo unánime que a muchos les gustaría, y ese es el caso de la Egiptología, también.
En mi anterior participación en el foro no dije que los abuelos maternos del faraón Akenatón fueran de origen semita, lo que sí dije es que la abuela materna del faraón era de origen semita, pero probablemente el sacerdote Juya era egipcio de nacimiento. Y no soy yo el primero en apuntar la idea del ostracismo del joven Amenofis, lo han hecho personas más autorizadas que yo, por ejemplo el Dr. Bob Brier, egiptólogo norteamericano. Solo que me he permitido la licencia, en base al estudio y larga meditación, de pensar que el ostracismo al que me refiero no fueron las nacientes y extrañas ideas religiosas de la mente de un niño sino sus deformidades físicas. Deformidades físicas…, bueno, parece que cada cual va a pensar como mejor le parezca, pero esta idea tampoco es mía. Han sido los médicos especialistas, preguntados por egiptólogos, quienes han dado su veredicto sobre las enfermedades del faraón Akenatón. En lo referente al monoteísmo ya he oído y leído en otras ocasiones las razones que ustedes me exponen y las valoro y respeto como no podía ser de otro modo, pero van a tener que permitirme que disienta de ustedes. Estoy convencido de que el monoteísmo semita es bastante más antiguo que el monoteísmo que introdujo Akenatón en Egipto. El hombre Akenatón no es más antiguo que el patriarca Abrahán, ¿o sí lo es?, y a Abrahán ya le venía de lejos la creencia en un único Dios. Todo esto se recoge en detalle en el documento histórico de los antiguos hebreos, pero comprendo que este enfoque va a remover del asiento a más de uno. No es culpa mía.
No obstante lo dicho, sepan que siento y seguiré sintiendo una gran admiración por el maravilloso Egipto de los faraones, solo que los hombres a veces somos más subjetivos que objetivos y eso perjudica la comprensión del pasado. De todos modos nadie, ni yo mismo, somos poseedores de la verdad absoluta.
Esperando no haber molestado a nadie les doy las gracias por su paciencia y les saludo cordialmente. Un aficionado a la historia y arqueología:

Luís Marcos Núñez
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horus82
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Post by horus82 »

Hola

Es cierto que la Egiptología, como cualquier otra ciencia, no tiene caminos y vías explicativas definitivas, de forma que el debate existe, siendo además muy positivo.
Gracias por comunicar el autor que plantea la presunta ostracización de Amenhotep IV. ¿Podría indicar el articulo o monografía en concreto? No ha indicado las referencias sobre el origen semita de la abuela materna, ¿podría indicarmelas?, porque me interesaría conocerla.

Por otro lado, respecto al monoteísmo semita siento insistir, pues creo que su postura es equivocada y apenas es compartida por ningún especialista. No existe ninguna prueba documental que lo corrobore, arqueológica o literaria. Usted se apoya en el relato de Abraham, ubicado en el Génesis, pero aunque describa hechos de un tiempo anterior (de mediados de la Edad del Bronce) su redacción se elaboró mucho más tarde, extrapolando al pasado conceptos y estructuras contemporáneas como el monoteísmo. La Biblia no es un libro histórico sensu strictu y hay que tener en cuenta las fases de su redacción. Por si no las conoce, los expertos en el tema han distinguido cuatro fases o tradiciones: la yavista (Y), eloista (E), deuteronomista (D) y sacerdotal (P). La redacción de éstas iría desde el siglo VIII-VII hasta la época helenística.

Espero que pueda aportar alguna otra prueba de un culto monoteísta para apoyar su tesis, pero como dije más arriba creo que no existe por el momento. Quizá el futuro las depare, pero sinceramente creo que el monoteísmo es un fenómeno ligado cronológicamente a la Edad del Hierro en Palestina.

Esperando continuar el debate con entusiasmo

Atentamente, Horus82
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