La relación existente entre el antiguo Egipto y la Biblia aparece desde un principio en los textos sagrados. Desde Abraham, el pueblo hebreo no dejó de hacer alusiones a Egipto y mantuvo un estrecho contacto con el mismo.
Gerardo, solo quiero decir ... ¡Gracias! Tus exposiciones son magníficas, fundamentadas, y así, a los que estamos mas abajo, nos ayudas a ser mejores. Solo eso.
Ka-Aper
Sacerdote lector
Ka-Aper wrote:Gerardo, solo quiero decir ... ¡Gracias! Tus exposiciones son magníficas, fundamentadas, y así, a los que estamos mas abajo, nos ayudas a ser mejores. Solo eso.
Ka-Aper
Sacerdote lector
Apreciado Ka-Aper,
Gracias por tus palabras. Sois todos vosotros con vuestras participaciones los que estais haciendo que esta sección del foro sea interesante. Hay que agradecer especialmente a Mamen sus intervenciones y control que realiza en las secciones. La sección bíblica pretende ser un lugar de intercambio de opiniones y debate en materia de arqueología bíblica relacionada con el Antiguo Egipto. Existen tantas referencias al país del Nilo en la Biblia, que es inevitable tratar aquellas narraciones a los ojos de la crítica histórica. Los hallazgos arqueológicos sobre el antiguo Israel están sucediendo a un ritmo acelerado. Algunos de ellos afectan sin duda a la relación Egipto y Biblia. Así por ejemplo, sin ir más lejos, a principios del mes pasado (1 de febrero de 2009) saltó la noticia de que el catedrático Thomas Levy de San Diego UC, en las excavaciones realizadas en la antigua Khirbat en-Nahas habían sacado a la luz antiguos objetos egipcios: un escarabeo y un amuleto, estaban en una capa de la excavación asociada con una interrupción seria en la producción a finales del siglo X a.C.- posiblemente relacionando Khirbat en-Nahas con la campaña bien documentada militar del Faraón Sheshonq I, conocido en la Biblia como Sesac, (1 Reyes 14:25; 2 Crónicas 12:1-12), quien aplastó la actividad económica en el área después de la muerte de Solomon.
No quiero extenderme más, pues el tema son "las diez plagas de Egipto", pero si remarcar la importancia de la arqueología bíblica en relación con el Antiguo Egipto. Ánimo y seguid participando en el debate.
Espero sea posible obtener respuestas, plantear preguntas y obtener ayuda para explorar nuevos enfoques sobre éste y otros temas afines, y sobre todo poder interrogarnos con ecuanimidad . Si fuera el caso, deseo plantear que, a mi entender, se ha descuidado un poco la posibilidad, muy terrenal creo, de se tratara en el fondo de una sublevación dirigida por persona o personas conocidas y respetadas que tuvieran fácil acceso para ser escuc hados por los ancianos de las tribus hebreas, como también por funcionarios del palacio, e inclusive por el rey en persona.
Me refiero a un jefe o líder con suficiente fortuna, habilidad, conocimientos, fama, y por que no, suerte y audacia para llevar a cabo un plan político consistente en llevarse la mano de obra y poder utilizarla más adelante como lo hizo y lo sigue haciendo cualquier estratega político, es decir, para obtener, retener o reconquistar el poder sobre una comunidad, sociedad o grupo de personas dispuestas a admitir un nuevo liderazgo, nuevas leyes y pagar los impuestos que se les demande. Aunque las tesis de Maquiavelo puedan por algunos muy crudas o despiadadas, éste podría ser uno de esos supuestos en que era necesario obtener el salvoconducto o expulsión de parte del faraón, prerrequisito sin el cual toda la operación se encaminaba al fracaso.
En el capítulo sexto de El príncipe se ocupa, entre otros políticos afortunados, de Moisés, diciendo entre otras cosas que aunque contase con el respaldo de un Dios -en el que Maquiavelo no creía- no hubiera podido imponer sus estrictas leyes sin contar con el respaldo de las armas, de recursos económicos y una audaz estrategia política. Cuando el escritor bíblico -que era el mismo líder que nos ocupa- afirma que el pueblo salió en medio de grandes prodigios, calamidades y GUERRA, deja bien en claro que había existido algo más que palabrerías y juegos de magia delante del rey y su corte para lograr semejantes resultados.
En el sentido de que hablamos de un golpe estratégico de orden político, se encaminan algunas de estas circunstancias: dos frentes de acción, el primero dirigido directamente al rey y sus cortesanos para anunciar una serie de calamidades si se negaban a satisfacer el reclamo, y el segundo frente estratégico encaminado a poner en ejecución un plan de sabotajes y ataques escalonados que se iniciaron con el envenenamiento de las aguas, cisternas y abrevaderos a la altura de la capital, Tebas, iniciando el proceso de degradación ecológica que culmina con la plaga consistente en infecciones cutáneas, llagas y enfermedades de contagio.
Dado lo prolíficas que son las fuentes egipcias a la hora de hablar de este tipo de sucesos, ¿no habría quedado constancia escrita de un líder de tales características?
Desde luego que sí han quedado registros arqueológicos de tal líder en Egipto, y en tal cantidad que supera en cantidad y calidad la mayoría de evidencias materiales halladas acerca de la mayoría de los faraones.