Sobek, el dios cocodrilo
Por Susana Alegre García
15 diciembre, 2019
Bajorrelieve que muestra a Sobek representado en el templo de Kom Ombo. Foto: Susana Alegre García
Modificación: 15 diciembre, 2019
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Sobek fue una de las divinidades más importantes del antiguo Egipto. Muchas veces se le representó completamente como el reptil del que surge su nombre, el cocodrilo, aunque también frecuentemente se le muestra con cuerpo humano y cabeza de cocodrilo [1]. En ocasiones en las iconografías pueden observarse hasta sus amenazadores dientes, a pesar de tener las fauces cerradas, aspecto que parece subrayar una cierta terribilidad. Sin embargo, aunque algunas veces aparece como “el que arrebata los maridos a voluntad” o “el enfurecido”, por lo general Sobek era un dios protector y benéfico.

3.cocodrilo_animaes_antiguo_Egipto.jpegSobek, el cocodrilo, representado con aspecto completamente zoomorfo.

El culto a Sobek perduró en Egipto desde los tiempos más remotos hasta la Época Grecorromana. Ya en los Textos de las Pirámides se le identifica como hijo de Neit, la diosa patrona de la ciudad de Sais. En Época Ptolemaica se le asoció estrechamente con Ra, llegando a identificarse con Helios. No obstante, fue en el Imperio Medio cuando el culto a Sobek alcanzó mayor notoriedad, especialmente en el oasis del Fayum, lugar donde el medio natural debía propiciar que los cocodrilos fueran especialmente abundantes.

Sacerdote rindiendo culto al dios Sobek

Aunque a Sobek se le relacionó siempre con el poder del sol, quizá por observarse que el cocodrilo parece recargar su energía exponiéndose a los rayos del astro benefactor, también fue adorado como una deidad de la fertilidad de la tierra y de la vegetación de las riberas del Nilo. No obstante, su carácter más significativo es el de dios del agua, el medio donde el cocodrilo parece moverse con más agilidad y poder. Del Señor de las Aguas se afirmaba que incluso el Nilo había surgido de su sudor.

Set representado con aspecto de cocodrilo, siendo derrotado por Horus. 

El cocodrilo es un animal que genera espanto y que resulta peligroso, no es raro que también tuviera a nivel simbólico connotaciones negativas. De ahí que en ocasiones Sobek aparezca como aliado de las fuerzas malignas o hasta como encarnación del propio dios Set. Pero a pesar de todo en las diversas intervenciones de Sobek en el Mito de Osiris, termina destacando como defensor de Horus. La colaboración que le presta a Horus en su triunfo sobre Set también se refleja en el carácter de Sobek como protector de la monarquía, por eso algunos monarcas integraron el nombre del dios en sus cartuchos o se mostraron en algunas representaciones junto a esta divinidad[2].

Sobek y el faraón Amenhotep III. 

El culto al cocodrilo fue bastante popular en el antiguo Egipto, esto explica la abundancia de momias de cocodrilos que han sido localizadas. En los templos donde se les rendía culto parece que era costumbre criar estos animales, o también podían ser cazados con el fin de convertidos en exvotos a la deidad. Las momias de cocodrilos sirvieron esencialmente para este fin.

Pequeña momia de cría de cocodrilo

A Sobek frecuentemente se le adoró en fusión con deidades como Amón y Osiris, aunque especialmente relevante es su forma Sobek-Ra. También se le vinculaba con el punto cardinal Norte y en algunos contextos mitológicos se afirma que, en una montaña, Bakhu, tenía un templo realizado en piedra cornalina.

Los principales centros de culto de Sobek se centran en la zona del oasis del Fayum, donde diversos templos fueron dedicados al culto de esta divinidad, destacando la localidad denominada por los griegos Cocodrilópolis. Es en esta zona de Egipto donde cobró especial notoriedad en Época Grecorromana un texto denominado el Libro del Fayum, que se centró en las cualidades de Sobek-Ra como entidad creadora. El texto narra el nacimiento del dios cocodrilos de entre las aguas del lago Moeris, poniendo orden y eliminando el caos, e iniciando un eterno viaje a través del firmamento para luchar contra las tinieblas y perpetuar la existencia[3].

También Sobek fue adorado en lugares como Kom Ombo, donde se conserva un templo de Época Grecorromana que es especialmente interesante por tratarse de una estructura doble, dedicada al culto del dios halcón Haroeris y al dios Sobek. Un interesante museo dedicado al cocodrilo y a su culto puede visitarse en las proximidades del templo.

Vista del templo de Kom Ombo


Notas
[1] En Baja Época se le llegó a representar con la cabeza de animales como el toro, halcón, el carnero o el león.
[2] Es el caso por ejemplo de la mujer faraón Sobekmeferura (finales de la Dinastía XII), o del rey de los reyes de la Dinastía XIII llamados Sobekhotep (Sobek está satisfecho) o de Sobekemsaf en la Dinastía XVII.
[3] Ver John,Tait,. “The ‘Book of the Fayum’: Mystery in a Known Landscape.” In Mysterious Lands, edited by David O’Connor and Stephen Quirke, pp. 183 – 202. Portland, 2003.

 

Autora del texto y las fotos: Susana Alegre García.

De la misa autora si quieres conocer más aspectos de la mitología y de los ritos del antiguo Egipto, https://www.editorialdilema.com/religion/dioses–mitos-y-rituales-en-el-antiguo-egipto.asp 

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