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Los secretos de Tutankamon

El 26 de noviembre de 1922 el arqueólogo Howard Carter descendió a la tumba de Tutankamon. El pasado domingo, 84 años después, miles de radiólogos participaron en Chicago en su cumbre anual, que se inauguró con un descubrimiento histórico. Uno de los científicos, Ashraf Selim, desveló los secretos del faraón que Carter no encontró. Un escáner revela que una herida en la pierna que le habría costado la vida.

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El 26 de noviembre de 1922 el arqueólogo Howard Carter descendió a la tumba de Tutankamon. El pasado domingo, 84 años después, miles de radiólogos participaron en Chicago en su cumbre anual, que se inauguró con un descubrimiento histórico. Uno de los científicos, Ashraf Selim, desveló los secretos del faraón que Carter no encontró. Un escáner revela que una herida en la pierna que le habría costado la vida.

Durante casi medio siglo la muerte del joven gran faraón ha conquistado la imaginación colectiva con intrigas de palacio y conspiraciones mortales de las que se habría vengado desde el más allá. Las radiografías realizadas a la momia en 1968 y 1978 detectaron huesos rotos en el cráneo, lo que hizo creer que el faraón había muerto violentamente a los 18 años. Su consejero, Jeperjeperura Ay, hermano de Nefertiti, que ocupó el trono a su muerte y se casó con la viuda, se convirtió en el villano de esta novela negra ocurrida hace más de 3.000 años.

Ahora, unas tomografías computerizadas han revelado que esos huesos son de la primera vértebra cervical, que se quebraría en el traslado de la momia, como tantos otros huesos. El doctor Selim, radiólogo egipcio y director de la investigación, describe como «nefasto» el estado de la momia y culpa a su descubridor, el arqueólogo británico Howard Carter. «Debería estar intacta, para eso se momificó, para preservar los restos del cadáver», dice indignado. «El cuerpo estaba cortado, la cabeza decapitada, las extremidades separadas…»

Algunos creen que parte del daño pudo deberse a un descuido de los embalsamadores o a algún accidente en la realización de las radiografías, pero para Selim, el verdadero villano es el arqueólogo británico que violó el cuerpo del faraón. «La pieza rota de la primera vértebra del rey pudo haber sido fracturada y desmembrada cuando Carter, Derry, Hamdy y su equipo le arrancaron la máscara de oro, sujeta al cuerpo con pegamento», afirmó el médico. «Al usar instrumentos metálicos rompieron la frágil pieza del cuerpo que descansa tras la base del cráneo». Uno de los huesos rotos, el fémur, llamó la atención de Salim. La resina líquida que usaron los momificadores forma un reborde sobre la fractura, lo que, según los investigadores, indica que el hueso ya estaba roto antes de aplicar el procedimiento. «¿Cómo sino hubiera llegado hasta ahí la resina?», reta Selim.

La teoría de la muerte del joven rey se vuelve ahora menos intrigante. Lo más normal es que el faraón sufriera una herida en la pierna que se infectó y acabó con su vida. Otra posibilidad es que la fractura provocase un coágulo de sangre y una embolia. En cualquiera de los dos casos, la muerte de Tutankamon se habría producido una semana después de aquella herida fatal que se lo llevaría a la tumba. No obstante, Salim reconoce que «no podemos estar completamente seguros porque no tenemos pruebas».

Fuente: El Correo Digital
http://www.elcorreodigital.com/alava/prensa/20061128/gente
/secretos-tutankamon_20061128.html

Reseña: Roberto Cerracin

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