Sobre la gran pirámide de Keops en Egipto se tejen muchas teorías e historias. ¿Cómo pudo construirse tan enorme monumento en aquellos tiempos?. La teoría más espectacular es que la construyeron los extraterrestres.
Von Däniken, que alegó que la cueva de los Tayos fue obra de extraterrestres, lo afirmó así. Para su construcción se requerían más de un millón de bloques de piedra, cada uno pesando varias toneladas – una obra gigantesca, que – según los argentinos E. Ashkar y A. Frontini – estaba fuera del alcance de los antiguos egipcios.
Su teoría es que fue construida sobre una colina, pero sin presentar evidencias concluyentes. Hasta en los pasajes que conducen al interior, solo se observan bloques, ninguna roca natural.
Entonces, ¿cómo fue construida? La tesis aceptada por la mayoría de los egiptólogos es que se utilizaron largas rampas con troncos y miles de obreros, trabajando 20 años! El egiptólogo Mark Lehner fundamenta esta tesis señalando, que se han encontrado papiros, que se refieren a la cantidad de material necesario para la construcción de tales rampas.
De modo que no hay colina. Ni fueron los extraterrestres que la construyeron, tesis absurda, como si avanzados extraterrestres – si es que los hay – no tendrían mejor cosa que hacer que construir una pirámide para un Faraón!.
La construyeron varias decenas de miles de pobres obreros egipcios, creyendo que el Faraón, un Dios viviente, solo podría alcanzar la eternidad, conservando su cuerpo embalsamado en un gran monumento.
¡Qué enorme derroche de material y trabajo para una hipótesis de poco valor!. De nuevo triunfa el principio del obispo Okham. Frente a un aparente enigma, no hay que abrazar la tesis más extravagante, sino buscar ¡la respuesta más simple!
Fuente: La Hora
http://www.lahora.com.ec/noticiacompleta.asp?noid=374275
Reseña: Manuel Crenes