La pirámide de Keops. Una contribución al análisis de su construcción
Por Jacinto de la Riva Gómez
7 diciembre, 2019
Modificación: 7 diciembre, 2019
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La elevación y colocación de las piedras del cuerpo de la obra 

De ser cierta la afirmación de Heródoto de que la pirámide se construyó en 20 años, tuvieron que ser colocadas por término medio 340 piedras al día. Considerando que puede haber unos 2.500.000 de piezas, que no se perdió ningún día y que la jornada efectiva pudo ser de 10 h, aproximadamente cada 1.75 minutos tenía de colocarse una piedra.

El número de piedras por capa varia de forma parabólica entre las casi 35000 piedras que habría llevado la primera capa (sin tener en cuenta el aprovechamiento de la colina) y 1 que lleva la última.

Dado que todas las cámaras y galerías se encuentran situadas en el eje Norte-Sur, la ejecución del cuerpo de la obra tuvo que hacerse desde las fachadas Este y Oeste reservando la franja central para la ejecución de aquellas. Podrían haber sido ser necesarios inicialmente hasta 20 equipos de construcción por cada cara.

Puesto que el rendimiento tuvo que ser variable, podemos suponer que al principio se tuvieron que colocar diariamente muchas más piedras que las 340 de media que hemos calculado.  Estimando que pudieron colocarse al principio hasta 2.5 veces más diariamente, lo que supone 850 piedras, y que este rendimiento iría disminuyendo por dos causas, primero por la eliminación de puntos de acceso y en segundo lugar por el mayor tiempo necesario para la elevación podemos obtener velocidades de construcción compatibles con el procedimiento propuesto.

Consideramos completamente inviable la utilización de rampas como medio para la elevación de las piedras ya que:

– Las rampas adosadas, en espiral etc., no permiten la maniobrabilidad adecuada de las cargas.

– Las rampas rectas necesitan una cantidad de material excesiva, la solución es costosa.

– Habría que ir incrementando la altura de la rampa con el espesor de cada capa, y por consiguiente el resto de sus dimensiones, base y longitud.

– El sistema de ejecución debe llevar simultáneamente la colocación del revestimiento exterior por lo que estorban las rampas.

 

Procedimiento de construcción del cuerpo de la obra 

La aplicación de contrapesos se puede extender a la elevación de las piedras del cuerpo de la pirámide. Hemos visto como se pudieron elevar las grandes piedras que conforman la Cámara del Rey y sus techos mediante la aplicación de los mismos.

La descripción del sistema de construcción que hicieron los sacerdotes del Egipto de la época a Heródoto puede ser interpretada, quizás, más como lo que llamaríamos hoy un procedimiento constructivo que como una máquina  al uso actual.

La manera de usar en este caso los contrapesos es deslizando por la cara de la pirámide al tiempo que elevan la piedra de la misma manera. Para ello se necesitarían soportes de madera, cuya forma permitiría una función doble. Por un lado, permitirían el desarrollo de la elevación y, además, algo fundamental, que es depositar la piedra en la plataforma de trabajo.

La estabilidad de los soportes al vuelco es muy grande y su estabilidad al deslizamiento ha de ser mejorada anclándolos a la capa de piedra lo que puede hacerse de forma muy fácil mediante cuñas de madera encajadas entre las piedras, al tiempo que arroja algo de luz acerca del espesor de las capas utilizado.

Para mejorar el equilibrio del sistema se dividirá el contrapeso en dos líneas, una a cada lado de la carga. El contrapeso necesario ha de ser al menos a 3.6 veces el peso de la piedra a elevar.

En la capa en construcción, cada franja de trabajo tendría un equipo de elevación con sus soportes y los trabajadores necesarios para tirar de ella y así lograr un control sobre el movimiento. Estos trabajadores se encargarían de la conducción de la piedra al frente de colocación. Podría haber dos equipos de manera que mientras uno eleva una piedra el otro se encarga del transporte de la anterior al frente.

Los contrapesos estarían en este caso formados por uno o varios cajones a cada lado que serían fijados con facilidad a las cuerdas de tiro. Tendrían un recorrido fijo y serían accesibles por ambos lados para facilitar la rapidez del montaje. Los operarios del sistema estarían permanentemente al nivel del patio perimetral.

La velocidad de ascenso de las piezas depende del recorrido del contrapeso.  Esta velocidad se podría variar adaptando la altura de deslizamiento del contrapeso (a mayor altura mayor velocidad) (Fig.11). Además, se podría variar su tamaño según fueran capas delgadas (menos contrapeso) o capas más gruesas (contrapeso mayor)

Fig.11

 

Las primeras capas de la construcción tuvieron que absorber la colina existente, para lo que se procedió al escalonado de la misma. Esto condujo a la utilización de capas de gran espesor, especialmente la primera, que no necesitaba de la elevación de las piedras. El número de piedras que necesitaron para estas primeras capas debió de ser muy inferior al teórico.

El sistema que hemos descrito no se pudo utilizar seguramente hasta no alcanzar una cierta altura, quizás la capa 6, pero no mucho más. Por esa razón la elevación en las primeras capas pudo ser hecha con la ayuda de algunas construcciones auxiliares de adobe que permitieron la aplicación de contrapesos de movimiento vertical con recogida de las piedras a la altura de la capa en construcción por arrastre sobre pasarelas de madera.

La menor necesidad de contrapeso, solo 2.2 veces el peso de la piedra, permitiría que estas capas como ya hemos indicado fueran bastante más gruesas. Hacemos una propuesta de estas construcciones auxiliares en la Fig.12. Su número sería muy inferior al de equipos necesarios para la construcción posterior.

Fig.12

 

 

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