La pirámide de Keops. Una contribución al análisis de su construcción
Por Jacinto de la Riva Gómez
7 diciembre, 2019
Modificación: 7 diciembre, 2019
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Utilización de las cámaras y las galerías durante la construcción 

Independientemente de la función funeraria de las cámaras y galerías, su papel fue completamente necesario para la construcción y fueron la consecuencia del conocimiento y utilización de los medios tecnológicos disponibles en la época.

La Gran Galería podría ser, a tenor de lo que dicen los especialistas, un espacio para uso ceremonial, pero también es bastante evidente que se trata de un espacio de trabajo.

Por otro lado, la Cámara de la Reina presenta una hornacina de construcción similar a la de la Gran Galería que hay quien  interpreta como un lugar donde pudo haberse colocado una estatua del faraón.

Los ladrones de tumbas no lo interpretaron así y les pareció indicio de que se trataba de una puerta que podría conducir a otras cámaras. Por ello, excavaron un túnel hacia el este desde ella que alcanza casi 15 m penetrando en el cuerpo de la obra. No encontraron nada, pero los 7 primeros metros del mismo tiene una factura diferente a los últimos 8 m. Está tallado en  sillares mucho mejor ejecutados   que los del cuerpo de la obra.

Podemos hacer la siguiente consideración acerca de cómo puede elevarse una gran carga con contrapesos verticales. Si creamos dos pozos comunicados como los representados en la (Fig.2), parte izquierda, podemos proceder como sigue.

En el primer pozo podemos construir un  contrapeso que  permita elevar la carga deslizándola hacia arriba por la pendiente. El recorrido del contrapeso es limitado, hay que distribuir el mismo en el desarrollo vertical del pozo agrupando los contrapesos elementales en cajas de tamaño adecuado.

Cuando los componentes inferiores del contrapeso llegan a la base del pozo, se podrán desmontar las cajas y a través del segundo pozo se podrán recuperar los contrapesos elementales y las propias cajas para volverlos a colocar en la parte superior del pozo a fin de mantener el contrapeso constante hasta que hagamos todo el recorrido de elevación. Las fuerzas a vencer son importantes, pero no hay  limite al contrapeso, basta con hacer el pozo de tamaño adecuado.

La recuperación de los contrapesos y sus cajas a través del segundo pozo es dificultosa. Al no disponer de poleas, habría que agrupar unos pocos y a través de un rodillo fijo en la superficie de trabajo elevarlos. Cuanto más profundo es el pozo de contrapesos, más ardua la extracción de los mismos. Pero el segundo pozo puede modificarse inclinándolo. Podemos hacer en éste un sistema de escalones donde una cadena de trabajadores recoge las piezas elementales y las transporta a la superficie para su reutilización.

Fig.2

 

 

 

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