Aunque se supone es para bien, he de reconocer que tengo sentimientos encontrados con respecto a estos cambios.
Por un lado, me da muchísima pena no volver a pasear por el Museo Egipcio de Tahrir tal y como lo conocemos... con ese aire caótico que lo hace tan misterioso. Que en cualquier esquina te encuentres escondída una pieza maravillosa que los turistas simplemente ni se dignan a mirar. Sin su cartel, claro, pero tú conoces esa pieza porque la has visto en mil libros. Entrar en las salas donde estás tú solo mirando fragmentos de Libros de los Muertos. O los maravillosos modelos de barcos, casas... que a la gran masa de turistas no les interesan. Intentar mirar entre las verjas de salas cerradas de hace mil años, que están de polvo hasta arríba...
Me va a dar mucha pena perder eso, aunque, por supuesto, por el otro lado, pesa el cuidado de las mismas piezas. Cada una de ellas merece ser expuesta decentemente -aunque tampoco podrá ser así, por supuesto, por su cantidad. Con su cartel. En una vitrína, o simplemente un poco alejada del turista tocón que tanto nos pone de los nervios. Que nadie pueda auparse para mirar dentro de los sarcófagos, como todos hemos visto. Que...
También quería comentaros una cosa. He leído esto en Al-Ahram Weekly y me ha sorprendído. ¿No hay construído apenas nada o nada por lo que parece, y ya han sacado parte de la coleccíon del Museo Egipcio? ¿alguien sabe si esto es verdad?
With the building of the laboratory and the stores of the Grand Egyptian Museum overlooking the Giza Plateau, significant portions of the EM's original collections have been removed and the museum in Tahrir Square, regarded as the cornerstone of the museum network, will be dedicated to Pharaonic arts.
Saludos