Hola:
Lo cierto es que un ominoso silencio ha caído sobre los hallazgos. La prudencia hace que no haya pronunciameinto alguno. Sería penoso que se hubiera utilizado el nombre del Egipto antiguo como un reclamo exótico, una ave de raras pumas en un circo cutre. Por otra parte quizás les interese saber que uno de los investigadores oficiales del yacimiento, el arqueólogo Emilio Illarregui, de la Universidad SEK de Segovia, está participando ahora mismo en las excavaciones de la tumba de Mothemhat, junto a otros catedráticos y alumnos.
http://www.egiptologia.com/content/view/1001/74/
A la espera de acontecimientos, les envio un cordial saludo
s.c.c.
Jeroglíficos alaveses
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juan carlos moreno
- Docto en Egiptología

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- Joined: 17 Jul 2004, 15:07
Hola Sotero,
Pues así es: al triunfalismo infundado le ha sucedido no sé si la prudencia pero, en todo caso, un silencio que espero vaya seguido en el futuro de declaraciones basadas en datos sólidos, en análisis rigurosos, en el tipo de pruebas concluyentes habituales en las discusiones científicas y que en Veleia han brillado por su ausencia. En otro foro mencionabas un hecho significativo: en la última memoria de la excavación de Veleia, publicada el mes pasado, ha desaparecido como por ensalmo la mención al hallazgo de los jeroglíficos, de las menciones de reyes del Egipto antiguo, al Calvario-más-antiguo-de-la-cristiandad, etc., es decir, a todos los hallazgos estrella anunciados meses antes a bombo y platillo. Y eso que los descubridores afirmaron por activa y por pasiva que:
1) aparte del fragmento de cerámica mostrado en los medios de comunicación, donde tomaron por jeroglíficos unos signos que no lo eran, habría supuestamente otros textos donde aparecerían jeroglíficos acompañados de grafías en latín;
2) se había producido el hallazgo excepcional de unas tablillas en latín donde se mencionaban acontecimientos de la historia de Egipto, y cuya lectura, según el catedrático Juan Santos Yanguas, le producía "chiribitas" (sic!). ¿Qué ha sido de esas tablillas excepcionales, capaces de alterar la capacidad ocular de tan brillante catedrático?¿Por qué ni siquiera se las menciona en la memoria provisional de la excavación, independientemente de su contenido (no todos los días se descubren materiales tan frágiles como tablillas inscritas)?¿No se había comparado este hallazgo en Veleia con los de Pompeya y Vindolandia?¿Habrá tenido algo que ver la crítica de esos supuestos contenidos que formulé en el mensaje del 7 de diciembre?¿Otro caso más de afirmaciones grandilocuentes en la prensa, destinadas a incautos, pero que desaparecen en cuanto personas ajenas a la excavación (y sin acceso a los materiales hallados) formulamos una observación de simple sentido común?
Todo esto revela un peligro que cada vez acecha más a los estudios de Humanidades. A medida que las Humanidades van siendo relegadas en los planes de estudios, consideradas como un saber inútil propio de diletantes, surge la tentación de volvernos "útiles" promoviendo circos mediáticos. En estos circos la Antigüedad se convierte en una fuente de tópicos destinados no a proporcionar conocimientos sino diversión y beneficios económicos lo que, en un mundo mediático como el que vivimos, puede hasta llegar a convertirse en fuente de prestigio académico: un catedrático, pongamos por caso, desconocido en los medios científicos y sin una obra investigadora de calidad, puede llegar a convertirse en una celebridad mediática que muchos incautos interpretarán como prueba de prestigio investigador. Además, la aplicación de los protocolos de Bolonia y de Lisboa al sistema universitario europeo tendrá consecuencias aún más negativas a partir del 2010, con el retroceso acelerado de alumnos en las especialidades de Humanidades, el cierre de centros (se ha calculado que cerrarán en torno al 15% de las facultades de la Unión Europea). De ahí que haya prisas de última hora por conseguir "visibilidad" como sea. Y Egipto puede proporcionarla.
Mario Liverani, el mejor y más perspicaz orientalista en la actualidad, lo ha expresado claramente en una revista española ("Ancient near eastern history from eurocentrism to an "open" world", ISIMU 2, 1999, p. 3-9): esta tentación de crear parque tamáticos ambientados en el mundo antiguo, la transformación del arqueólogo en un Indiana Jones siempre a la caza de un tesoro, la fijación en tópicos repetidos machaconamente a pesar de ser desmentidos por los avances de la investigación, etc., puede ser una salida poco digna a corto plazo, pero que terminará siendo controlada por especialistas de la imagen y del espectáculo que no necesitarán para nada de los investigadores "serios" una vez puesto en marcha el circo. Pero la tentación de obtener rápidos prestigios por vía mediática, y no por medio de la investigación paciente, lenta y a largo plazo, seguirá estando ahí, y mucho me temo que Veleia es un ejemplo en este sentido, como lo es la proliferación de un tiempo a esta parte de "hallazgos excepcionales" por todo el mundo, desmentidos al cabo de poco tiempo por estudios serios, pero sólo tras haber atraído con su ruido mediático la atención de las televisiones hacia personajes sin escrúpulos.
El tiempo permitirá conocer sin duda todo lo que de valioso Veleia tiene que ofrecer, sin duda. Espero también que ese mismo tiempo vaya dejando en evidencia a quienes han querido utilizar Veleia como un pretexto para una gloria efímera ... y ridícula, como muestran ya las hemerotecas.
Recibe un fuerte abrazo,
Juan Carlos Moreno García
Pues así es: al triunfalismo infundado le ha sucedido no sé si la prudencia pero, en todo caso, un silencio que espero vaya seguido en el futuro de declaraciones basadas en datos sólidos, en análisis rigurosos, en el tipo de pruebas concluyentes habituales en las discusiones científicas y que en Veleia han brillado por su ausencia. En otro foro mencionabas un hecho significativo: en la última memoria de la excavación de Veleia, publicada el mes pasado, ha desaparecido como por ensalmo la mención al hallazgo de los jeroglíficos, de las menciones de reyes del Egipto antiguo, al Calvario-más-antiguo-de-la-cristiandad, etc., es decir, a todos los hallazgos estrella anunciados meses antes a bombo y platillo. Y eso que los descubridores afirmaron por activa y por pasiva que:
1) aparte del fragmento de cerámica mostrado en los medios de comunicación, donde tomaron por jeroglíficos unos signos que no lo eran, habría supuestamente otros textos donde aparecerían jeroglíficos acompañados de grafías en latín;
2) se había producido el hallazgo excepcional de unas tablillas en latín donde se mencionaban acontecimientos de la historia de Egipto, y cuya lectura, según el catedrático Juan Santos Yanguas, le producía "chiribitas" (sic!). ¿Qué ha sido de esas tablillas excepcionales, capaces de alterar la capacidad ocular de tan brillante catedrático?¿Por qué ni siquiera se las menciona en la memoria provisional de la excavación, independientemente de su contenido (no todos los días se descubren materiales tan frágiles como tablillas inscritas)?¿No se había comparado este hallazgo en Veleia con los de Pompeya y Vindolandia?¿Habrá tenido algo que ver la crítica de esos supuestos contenidos que formulé en el mensaje del 7 de diciembre?¿Otro caso más de afirmaciones grandilocuentes en la prensa, destinadas a incautos, pero que desaparecen en cuanto personas ajenas a la excavación (y sin acceso a los materiales hallados) formulamos una observación de simple sentido común?
Todo esto revela un peligro que cada vez acecha más a los estudios de Humanidades. A medida que las Humanidades van siendo relegadas en los planes de estudios, consideradas como un saber inútil propio de diletantes, surge la tentación de volvernos "útiles" promoviendo circos mediáticos. En estos circos la Antigüedad se convierte en una fuente de tópicos destinados no a proporcionar conocimientos sino diversión y beneficios económicos lo que, en un mundo mediático como el que vivimos, puede hasta llegar a convertirse en fuente de prestigio académico: un catedrático, pongamos por caso, desconocido en los medios científicos y sin una obra investigadora de calidad, puede llegar a convertirse en una celebridad mediática que muchos incautos interpretarán como prueba de prestigio investigador. Además, la aplicación de los protocolos de Bolonia y de Lisboa al sistema universitario europeo tendrá consecuencias aún más negativas a partir del 2010, con el retroceso acelerado de alumnos en las especialidades de Humanidades, el cierre de centros (se ha calculado que cerrarán en torno al 15% de las facultades de la Unión Europea). De ahí que haya prisas de última hora por conseguir "visibilidad" como sea. Y Egipto puede proporcionarla.
Mario Liverani, el mejor y más perspicaz orientalista en la actualidad, lo ha expresado claramente en una revista española ("Ancient near eastern history from eurocentrism to an "open" world", ISIMU 2, 1999, p. 3-9): esta tentación de crear parque tamáticos ambientados en el mundo antiguo, la transformación del arqueólogo en un Indiana Jones siempre a la caza de un tesoro, la fijación en tópicos repetidos machaconamente a pesar de ser desmentidos por los avances de la investigación, etc., puede ser una salida poco digna a corto plazo, pero que terminará siendo controlada por especialistas de la imagen y del espectáculo que no necesitarán para nada de los investigadores "serios" una vez puesto en marcha el circo. Pero la tentación de obtener rápidos prestigios por vía mediática, y no por medio de la investigación paciente, lenta y a largo plazo, seguirá estando ahí, y mucho me temo que Veleia es un ejemplo en este sentido, como lo es la proliferación de un tiempo a esta parte de "hallazgos excepcionales" por todo el mundo, desmentidos al cabo de poco tiempo por estudios serios, pero sólo tras haber atraído con su ruido mediático la atención de las televisiones hacia personajes sin escrúpulos.
El tiempo permitirá conocer sin duda todo lo que de valioso Veleia tiene que ofrecer, sin duda. Espero también que ese mismo tiempo vaya dejando en evidencia a quienes han querido utilizar Veleia como un pretexto para una gloria efímera ... y ridícula, como muestran ya las hemerotecas.
Recibe un fuerte abrazo,
Juan Carlos Moreno García
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juan carlos moreno
- Docto en Egiptología

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Hola Inpw,
Tienes toda la razón. El caso de Alemania es particularmente hiriente, ya que excelentes egiptólogos consagrados se han quedado sin plazas (Franke, Müller-Wollermann, Andrassy, etc.) y otros muchos ven en peligro la continuidad de su labor. También en Francia empieza a ser habitual que doctores en Egiptología, con una brillante trayectoria a sus espaldas y varios años de postdoctorado, se encuentren sin ninguna posibilidad de acceder a las Universidades, al CNRS, etc.
El caso de España es grave por dos motivos. Por un lado, como bien dices, la estructura investigadora en España es más débil en general y en Humanidades en particular. A esto se añade la perspectiva "hispanista" de los departamentos, especializados en general en el estudio del pasado antiguo de España y con muy poco interés por la antigüedad de otras regiones: la Egiptología, la Asiriología o el estudio de la América precolombina cuentan con poca tradición, e incluso son contadísimos los especialistas españoles con proyección internacional en el ámbito de los estudios sobre Roma o Grecia antiguas.
A esto se añade la proliferación de universidades por toda España desde hace unos quince años. En algunos casos venían a cubrir carencias evidentes, pero en la gran mayoría se han creado por criterios políticos estrechos: toda ciudad de un cierto tamaño o toda comunidad autónoma tenía que contar con su(s) Universidad(es), aunque prácticamente no hubiera alumnos o aunque su viabilidad a medio plazo fuera incierta. No en balde se ha acuñado el término de "chiringuitos académicos" para definir a muchas de ellas. Lo racional hubiera sido apostar por la calidad: menos centros pero con buenos recursos (nuestras necesitadas bibliotecas) y un buen programa de becas para que nadie con talento quedase sin acceso a la Universidad. El caso es que las consecuencias son ya evidentes desde hace algunos años, hasta el punto de que un editorial de "El País" de Octubre ya alertaba sobre las negras perspectivas de muchas facultades que apenas cuentan con alumnos en sus aulas.
La aplicación de los criterios de Bolonia va a suponer que se disparen las tasas universitarias (entre 1800 y 6000 € anuales para los cursos de máster), con lo que pocos estudiantes querrán gastar tiempo, dinero e ilusiones en carreras sin salida. Un ejemplo: un amigo, Fréderic Colin, profesor de Egiptología en la Universidad de Estrasburgo, me contaba hace poco que tiene 90 alumnos en 1° de Egiptología, y que de ellos tienen previsto cursar el Máster ... ¡3!
En el caso de Vitoria, la caída en picado de las matriculaciones de alumnos en la Facultad de Filología e Historia no hará sino incrementarse en el futuro. En varias carreras (Filología Francesa, Filología Clásica, Filología Alemana, ...) el número de nuevos alumnos oscila en torno a 10 cada año, e incluso la caída en historia o filología vasca es más que notable. Si a esto le añadimos la supresión de programas de doctorado desde hace un par de años, la casi total ausencia de menciones de calidad, etc., el futuro de esta Facultad es más que preocupante, como sé por amigos de filología inglesa que trabajan allí.
...Y en esto llegan los "hallazgos" de Veleia y el afán de algunos personajes por apuntarse ahora al carro siempre mediático de Egipto, como Juan Santos Yanguas, el catedrático que años atrás boicoteó la entrada de asiriólogos (Manuel Molina, ahora en el CSIC) o de egiptólogos (yo mismo, ahora en el CNRS) en un departamento donde estaba previsto constituir un área de orientalismo antiguo y que ahora, ante el incierto futuro de un departamento sin apenas alumnos, sin programas de doctorado, sin menciones de calidad, sin especialidades, etc., "descubre" restos egipcios a la puerta de casa. ¿Curioso, verdad?
Recibe un cordial saludo,
Juan Carlos Moreno
Tienes toda la razón. El caso de Alemania es particularmente hiriente, ya que excelentes egiptólogos consagrados se han quedado sin plazas (Franke, Müller-Wollermann, Andrassy, etc.) y otros muchos ven en peligro la continuidad de su labor. También en Francia empieza a ser habitual que doctores en Egiptología, con una brillante trayectoria a sus espaldas y varios años de postdoctorado, se encuentren sin ninguna posibilidad de acceder a las Universidades, al CNRS, etc.
El caso de España es grave por dos motivos. Por un lado, como bien dices, la estructura investigadora en España es más débil en general y en Humanidades en particular. A esto se añade la perspectiva "hispanista" de los departamentos, especializados en general en el estudio del pasado antiguo de España y con muy poco interés por la antigüedad de otras regiones: la Egiptología, la Asiriología o el estudio de la América precolombina cuentan con poca tradición, e incluso son contadísimos los especialistas españoles con proyección internacional en el ámbito de los estudios sobre Roma o Grecia antiguas.
A esto se añade la proliferación de universidades por toda España desde hace unos quince años. En algunos casos venían a cubrir carencias evidentes, pero en la gran mayoría se han creado por criterios políticos estrechos: toda ciudad de un cierto tamaño o toda comunidad autónoma tenía que contar con su(s) Universidad(es), aunque prácticamente no hubiera alumnos o aunque su viabilidad a medio plazo fuera incierta. No en balde se ha acuñado el término de "chiringuitos académicos" para definir a muchas de ellas. Lo racional hubiera sido apostar por la calidad: menos centros pero con buenos recursos (nuestras necesitadas bibliotecas) y un buen programa de becas para que nadie con talento quedase sin acceso a la Universidad. El caso es que las consecuencias son ya evidentes desde hace algunos años, hasta el punto de que un editorial de "El País" de Octubre ya alertaba sobre las negras perspectivas de muchas facultades que apenas cuentan con alumnos en sus aulas.
La aplicación de los criterios de Bolonia va a suponer que se disparen las tasas universitarias (entre 1800 y 6000 € anuales para los cursos de máster), con lo que pocos estudiantes querrán gastar tiempo, dinero e ilusiones en carreras sin salida. Un ejemplo: un amigo, Fréderic Colin, profesor de Egiptología en la Universidad de Estrasburgo, me contaba hace poco que tiene 90 alumnos en 1° de Egiptología, y que de ellos tienen previsto cursar el Máster ... ¡3!
En el caso de Vitoria, la caída en picado de las matriculaciones de alumnos en la Facultad de Filología e Historia no hará sino incrementarse en el futuro. En varias carreras (Filología Francesa, Filología Clásica, Filología Alemana, ...) el número de nuevos alumnos oscila en torno a 10 cada año, e incluso la caída en historia o filología vasca es más que notable. Si a esto le añadimos la supresión de programas de doctorado desde hace un par de años, la casi total ausencia de menciones de calidad, etc., el futuro de esta Facultad es más que preocupante, como sé por amigos de filología inglesa que trabajan allí.
...Y en esto llegan los "hallazgos" de Veleia y el afán de algunos personajes por apuntarse ahora al carro siempre mediático de Egipto, como Juan Santos Yanguas, el catedrático que años atrás boicoteó la entrada de asiriólogos (Manuel Molina, ahora en el CSIC) o de egiptólogos (yo mismo, ahora en el CNRS) en un departamento donde estaba previsto constituir un área de orientalismo antiguo y que ahora, ante el incierto futuro de un departamento sin apenas alumnos, sin programas de doctorado, sin menciones de calidad, sin especialidades, etc., "descubre" restos egipcios a la puerta de casa. ¿Curioso, verdad?
Recibe un cordial saludo,
Juan Carlos Moreno
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juan carlos moreno
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- Joined: 17 Jul 2004, 15:07
Saludos a todos,
Más noticias recientes relacionadas (directa e indirectamente) con Veleia:
1) la revista francesa "Archéologia" acaba de publicar un artículo sobre la crucifixión en el mundo romano, con la mención de las principales representaciones de esta práctica en la iconografía antigua. A estas alturas nadie debería sentirse sorprendido de que no se mencione Veleia para nada: J. Jaume, "La crucifixion: étude anatomique d'un supplice antique", Archéologia 441 (2007), 64-69;
2) tres arqueólogos de la excavación de Veleia acaban de anunciar por sorpresa que la abandonan, lo que no deja de llamar la atención tratándose del yacimiento "que iba a revolucionar la historia antigua". O bien alguien ha comenzado a exigir responsabilidades o bien hay quien no quiere continuar en una historia que cada vez resulta más sospechosa.
Saludos a todos,
Juan Carlos Moreno
Más noticias recientes relacionadas (directa e indirectamente) con Veleia:
1) la revista francesa "Archéologia" acaba de publicar un artículo sobre la crucifixión en el mundo romano, con la mención de las principales representaciones de esta práctica en la iconografía antigua. A estas alturas nadie debería sentirse sorprendido de que no se mencione Veleia para nada: J. Jaume, "La crucifixion: étude anatomique d'un supplice antique", Archéologia 441 (2007), 64-69;
2) tres arqueólogos de la excavación de Veleia acaban de anunciar por sorpresa que la abandonan, lo que no deja de llamar la atención tratándose del yacimiento "que iba a revolucionar la historia antigua". O bien alguien ha comenzado a exigir responsabilidades o bien hay quien no quiere continuar en una historia que cada vez resulta más sospechosa.
Saludos a todos,
Juan Carlos Moreno
Hola a todos:
Demoledoras ambas noticias, sobre todo el abandono de tres arqueólogos. Si algo está teniendo de bueno esta historia para los profanos como yo es que estamos aprendiendo mucho. Por ejemplo, del antiguo Egipto. Les agradezco su entusiasmo por la humanidades y la antigüedad y la difusión de su conocimiento.
Un saludo
Demoledoras ambas noticias, sobre todo el abandono de tres arqueólogos. Si algo está teniendo de bueno esta historia para los profanos como yo es que estamos aprendiendo mucho. Por ejemplo, del antiguo Egipto. Les agradezco su entusiasmo por la humanidades y la antigüedad y la difusión de su conocimiento.
Un saludo
