
El jefe de la oficina egipcia de arqueología, Zahi Hawwas, dijo hoy en El Cairo que la momia está bastante dañada. En la oscuridad de la noche del miércoles, un equipo de investigadores en Luxor sacó brevemente la momia del faraón Tutankamón de su sarcófago, para someter al rey por primera vez a una tomografía computada.
Así pretenden establecer definitivamente qué edad llegó a cumplir el faraón, que aparentemente ascendió al trono a los ocho años y gobernó, de acuerdo a las investigaciones, unos diez años (1319-1309 a.C.).
Además, los investigadores quieren saber si murió por un accidente o si se trató de un asesinato.
La noche del miércoles, cuando el cuerpo momificado fue llevado desde la tumba en el Valle de los Reyes hasta el tomógrafo, se produjo una intensa tormenta de arena y comenzó a llover, algo poco habitual en esa región de Egipto.
»Es la maldición del faraón», murmuraron algunos de los presentes asustados. La leyenda de »la maldición de Tutankamón» surgió en los años 20 del siglo pasado, cuando varios miembros de un equipo de arqueólogos liderados por el británico Howard Carter murieron poco después de la apertura de la tumba.
Más adelante, sin embargo, se atribuyeron las muertes tempranas de los investigadores a un peligroso moho.
El jefe de la oficina egipcia de arqueología, Zahi Hawwas, dijo hoy en El Cairo que la momia está bastante dañada, entre otras cosas porque Carter retiró en su momento sin mucho cuidado los adornos de oro que la cubrían.
Sólo la cabeza está bien preservada, añadió. La prueba se realizó durante la noche para evitar las molestias que hubieran causado los turistas curiosos.
Los resultados de la tomografía computada, que después de las protestas de arqueólogos y habitantes de Luxor no se realizó como estaba previsto en El Cairo sino directamente en el Valle de los Reyes, se publicarán en tres semanas.
En total, en 15 minutos se tomaron 1.700 imágenes del faraón. Hawwas destacó que no permitirá la realización de pruebas de ADN a la momia de Tutankamón, que tras esta breve »excurisón» volvió a ser colocada en su tumba.
Los investigadores insertaron en el sarcófago un aparato que garantizará en el futuro las condiciones ideales de temperatura y humedad. El tesoro del faraón-niño está expuesto actualmente en la ciudad alemana de Bonn.
Fuente: La Segunda
http://www.lasegunda.com/ediciononline/elmundo/detalle/index.asp?
idnoticia=196425
Reseña: Roberto Cerracin



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