El yacimiento actualmente conocido como Beni Hassan formo en la antigüedad parte de la necrópolis del nomo (província) XVI del Alto Egipto; llamado el del Oryx. Es una de las necrópolis más importantes en la cronología de Imperio Medio y es fundamental para conocer el papel de los grandes nomarcas (gobernadores de nomo) de la zona.
La tumba que la arqueología ha numerado como la 3, es un monumento rico en decoración y en cuyos muros se ha preservado el texto de la biografía del propietario, Jnumhoptep II.
El texto exalta la figura de Jnumhotep II, que narra su cursus honorum y los reconocimientos recibidos por parte del rey en un Egipto que había vivido la crisis del Primer Período Intermedio. También proclama sus méritos como gobernante elocuente y eficiente; y como buen hijo, que preserva la memoria de sus padres.
El Príncipe y Gobernador, Conocido del Rey, a quien ama su dios, Supervisor de los Países Extranjeros Orientales, el hijo de Neheri, Jnumhotep, Justo de Voz, nacido de la hija de Príncipe y Dama de la Casa Baket, Justa de Voz.
Él hizo como monumento suyo (a saber): su hazaña primera (consistió) en ennoblecer su ciudad. Perpetuó su nombre para siempre, distinguiéndolo por toda la eternidad en su tumba de la necrópolis; fortaleció el nombre de sus consejeros, ennoblecidos de acuerdo con sus dignidades, de los eficientes (subalternos) que (estaban) en su casa, a los que promovió delante de la servidumbre, de todos los cargos (en fin) que llegó a gobernar, de todas las artes, tal y como deben ser.
Su boca dice: «La Majestad del Horus Jubiloso en Maat, las Dos Señoras, Jubiloso en Maat, el Halcón de Oro, Justo-de-Voz, el Rey del Alto y Bajo Egipto, Nebkauré, el Hijo de Ra, Amenemhat[1], dotado de vida, estabilidad y poder, como Ra, eternamente, me nombró Noble, Príncipe, Supervisor de los Países Extranjeros Orientales, Sacerdote de Horus y Pajet, en herencia de mi padre y de mi madre en Menat-Jufu. Ella (Su Majestad) fijó para mí la estela fronteriza meridional y convirtió la septentrional en tan eficiente como el cielo. Ella (Su Majestad) dividió el gran río por su mitad, de forma similar a como se hizo para el padre de mi madre, de acuerdo con la sentencia salida de la boca de la Majestad del Horus «El que repite los nacimientos», las Dos Señoras «El que repite los Nacimientos», el Halcón de Oro, Ouhem Mesut, el Rey del Alto y Bajo Egipto, Schetepibre, el Hijo de Ra, Amenemhat, dotado de vida, estabilidad y dominio como Ra eternamente”[2]. Él lo nombró Noble y Gobernador, Supervisor de los Países Extranjeros Orientales en Menat-Jufu, que fijó en la estela fronteriza meridional y habiendo establecido la septentrional en tan eficiente como el cielo. Ella (Su Majestad) dividió el gran río por su mitad, su lado este perteneciente a Montaña de Horus hasta alcanzar el desierto oriental. Su Majestad ha venido a desterrar el crimen (isfet), apareciendo en Atum mismo. Ella dejó claro lo que habían encontrado degradado y lo que una ciudad usurpó a su vecina, dando a conocer a cada ciudad su límite con la otra. Ella que había hecho las estelas de frontera tan claras como el cielo, siendo conocidas sus aguas según lo que fue escruto en inventarios, según lo que eran antiguo, tanto amaba Su Majestad a Maat.
Él (Jnumhotep I) le nombró entonces Noble Príncipe y Gobernador del nomo de Oryx, habiendo estableciendo sus estelas fronterizas del límite sur con el nomo de Hase (el de la Liebre), y la septentrional con el nomo de Cynópolis (el del Chacal), dividiendo el gran río por su mitad, sus aguas, sus tierras, sus tamariscos y sus arenas que se extiendes hasta los desiertos occidentales. Ella (Su Majestad) promovió después a su hijo mayor Najt, Justo de Voz, Poseedor de Veneración, como gobernante de su herencia en Menat-Jufu, por el favor del rey, por un decreto que emanaba de la boca de la Majestad del Horus «Vida de Nacimientos», las Dos Señoras «Vida de Nacimientos», el Halcón de Oro «Vida de Nacimientos», el Rey del Alto y Bajo Egipto Jeperkare, el Hijo de Ra, Sesostris (I), dotado de vida, estabilidad y poder como Ra, eternamente[3].
Mi primera dignidad procedente de mi nacimiento fue cuando mi madre alcanzó el rango de Noble femenina y Gobernadora como hija del gobernador del nomo del Oryx[4], para la Cada de Sehetepibré, dotada de vida estabilidad y poder como Ra, eternamente. Y se convirtió en la esposa del Noble Gobernador de las Ciudades Nuevas, Infante del Rey y Pupilo del Rey, por su dignidad como Supervisor de la Ciudad, Neheri, Justo de Voz, Poseedor de Veneración.
El rey del Alto y Bajo Egipto, Nebkauré (Amenemhat I), dotado de vida, estabilidad y poder como Ra, seternamente, me destinó a heredar el cargo de gobernante del padre de mi madre, tanto amó a Maat. Porque é es Atum en persona, Nubkare, dotado de vida, estabilidad y poder, como Ra, eternamente.
Me ascendió a Gobernador de Menat-Jufu en el año 19. Entonces yo hice prosperar el nomo y su fortuna llegó a todo tipo de bienes. Hice perdurar el nombre de mis padres y he hecho eficientes sus capillas funerarias. Entregué estatuas al templo; ofrecí sus correspondientes tortas rituales, pan, cerveza, libaciones, regalos y carnes, asignadas a al sacerdote funerario, a quien he provisto con tierras y personal. Se ordenó para mi una ofrenda invocatoria que consiste en panes, jarras de cerveza, carne y aves, en todas las fiestas en la necrópolis: en la Fiesta del Primero del Año, la Fiesta de Apertura del Año, la gran fiesta del Año, la pequeña Fiesta del Año, la Fiesta del Ultimo Día del Año, la Fiesta Venerable, en la Fiesta del Gran Hogar, en la Fiesta del Pequeño Hogar, en la Fiesta de los Cinco Días Epagómenos, en la Fiesta del Tamizado (?) de la arena, en las Doce Fiestas del Mes, en la Fiesta de Mitad del Mes y en todas las fiestas de los vivos y de los muertos. Además, con respecto a cualquier sacerdote funerario o a cualquier persona que quisiera abolir esto, ¡no existirá más, ni llegará su hijo a ocupar su lugar![5]
Grande era mi favor en palacio, más que el de cualquier otro cortesano, y él me escogió entre sus dignatarios, colocándome antes que aquellos que estaban antes que yo. La corte del palacio se reunió para ofrecerme elogios y en consecuencia fui ascendido a según los elogios que recibí en presencia del propio rey. Nunca antes le había sucedido nada igual a los sirvientes a quien su señor había elogiado, pues él se había percatado de mi elocuencia y mi vivacidad natural. Porque yo soy alguien venerado ante el rey; mis alabanzas están en su corte, y mi gracia ante sus cortesanos; yo, el Noble y Gobernador ( Jnumhotep, hijo de Neheri, Poseedor de Veneración.
Otro honor que me fue otorgado. Mi hijo mayor Najt, nacido de Jety, fue elevado a gobernante del nomo del Chacal, heredando el cardo de padre de su madre, habiendo sido elevado a la categoría de Compañero Único y puesto al frente de las tierras del Alto Egipto. Se le concedieron muchas dignidades o por la Majestad del Horus «El-Conductor-de-Las-Dos-Tierras», las Dos Señoras «Quien hace aparecer en gloria de Maat», el Halcón de Oro, los dioses están satisfechos, el Rey del Alto y Bajo Egipto, Jaheperra, el Hijo de Ra, Sesostris (Il), dotado de vida, estabilidad y poder, como Ra, eternamente.
Hizo su monumento en el nomo del Chacal para hacer eficiente la eternidad. Lo que había encontrado degradado, y lo que una ciudad se apoderó fue aclarado poniendo la estela de frontera y haciendo examen del catastro antiguo. Fue erigida una estela en su frontera meridional y la estela septentrional fue tan eficiente como el cielo, quedando fijado en los campos un total de quince estelas, dispuestas en las tierras septentrionales, su frontera con el nomo de Oxirrinco. Dividió el gran río por su mitad, quedando su lado occidental para el nomo del Chacal, hasta los desiertos occidentales, de acuerdo con la petición (que había hecho) el Noble, el Príncipe Najt, Justo de Voz y Poseedor de Veneración, el hijo de Jnumhotep, diciendo: «No conozco mis aguas».
Un gran favor de parte del rey. Otro notable fue nombrado Compañero Único, el principal de entre los cortesanos, un cortesano excepcional, a quien escuchaban quienes oían, una voz que aniquilaba las otras voces, que traiga lo que era útil a su señor, rico en presentes de palacio, señor de los Desiertos, Puerta de los Países Extranjeros, Jnumhotep, hijo de Jnumhotep hijo de Neheri, nacido de la Señora de la Casa Jety.
He dado vida a los nombres de mis padres que encontré dañados sobre las puertas (de sus tumbas), haciéndolos reconocibles los signos exactos para la recitación, sin poner un nombre en medio de otro, porque es un hijo eficiente quien perpetúa el nombre de sus antepasados, yo, Jnumhotep, hijo de Neheri, Justo de Voz, Poseedor de Veneración.
Mi principal dignidad consistió en instalar una tumba eficiente para mí, pues un hombre ha semejarse a lo que hacía su padre. Así mi padre mando construir una capilla funeraria en Mernefret[6], en buena piedra Ayn[7], para perpetuar su nombre eternamente, dignificándolo para siempre. Así, su nombre vive en la boca de las gentes, perdura en la boca de los vivos sobre su tumba en la necrópolis, en su excelente mansión de eternidad, en su lugar de eterna perdurabilidad, según los favores del rey y el amor que inspiró en el palacio. Él, que había gobernado en su ciudad como discípulo, siendo un niño, antes de que sus pañales le fueran quitados[8], llegó a cumplir la misión encomendada por el rey. Sus dos plumas danzaban con su vivacidad natural, el rey hijo de Sobeknaj, Neheri, Justo de Voz y Poseedor de Veneración, se había dado cuenta de la elocuencia y le quien promovió frente a sus nobles para gobernar su ciudad.
Las obras del noble Jnumhoptep (II). Yo hice mi monumento dentro de mi ciudad. Construí la sala de columnas que había encontrado en ruinas, erigiéndola con columnas nuevas inscritas con mi propio nombre, e hice que el nombre de mi padre perdurara allí. Recordé lo que había hecho en todos los monumentos que levanté: una puerta de seis codos de madera de cedro de Nega[9] para la puerta principal de la tumba, dos batientes de puerta de cinco codos y dos batientes para la capilla de la estancia rica que está en medio de esta tumba. Además, hubo un banquete fúnebre y ofrendas funerarias en todo monumento que hice; establecí un estanque, edifiqué su portada, dando aire a la sala de columnas. Grande es mi monumento dentro de esta ciudad, son más importantes que los que hicieron mis padres, hijos de esta misma ciudad. Mis monumentos en su necrópolis son más efectivos que los que mis predecesores nombrados antes que yo. Porque yo dignatario de los monumentos y enseñé todas las artes que habían decaído en esta ciudad para que mi nombre pudiera hacerse efectivo en todos los monumentos que había hecho. Mi territorio ennoblecido y me marché en el barco que debía transportarme[10]. Yo, el Noble y Gobernador, hijo de Neheri, Jnumhotep, nacido de Baket, Justo de Voz, Poseedor de Veneración.
El guardián de la Tumba y Canciller, Baket[11].
Notas:
[1] Amenemhat II
[2] Titulatura de Amenemhat I
[3] Titulatura de Sesostris I
[4] Titulatura claramente en femenino referidos a la madre de Jnumhoptep, presentada como Gobernadora y como ostentadora de gran poder. Un dato que demuestra el protagonismo que la mujer pudo alcanza en el antiguo Egipto.
[5] Texto de maldición a quien pretendiera atacar la tumba o perjudicar la perpetuación de la memoria de sus padres.
[6] Una ciudad en el nomo XVIII del Alto Egipto.
[7] Caliza
[8] También se ha traducido en ocasiones como “antes de ser circuncidado”, pero existe debate.
[9] Parece que se trata de madera procedente de un bosque célebre en Bíblos.
[10] Parece que se refiere a la embarcación funeraria.
[11] El firmante del texto.