Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
Antropología y filosofía egipcia
Por Octavi Piulats Riu
1 agosto, 2017
Modificación: 10 febrero, 2019
Visitas: 3.752

Cuando los griegos en la época arcaica descubrieron Egipto quedaron estupefactos; por un lado se les ofrecía una cultura ancestral, muy sofisticada y no sólo diferente de la griega sino a menudo opuesta a ella en usos y costumbres; por otro lado, lo que los griegos contemplaban eran tan enigmático e incomprensible para sus esquemas mentales que les fue imposible penetrar profundamente en aquella cultura. Lo sorprendente era que a pesar de esa dificultad para entender el pensamiento y el lenguaje egipcio los intelectuales griegos en general estaban fascinados por aquella cultura. Heródoto (1), uno de los primeros viajeros al país del Nilo señala que Egipto es el país de origen de las matemáticas y la astrología y que la religión egipcia se halla en el origen mismo de toda la religión helena. Solón viaja (2)al delta en la época arcaica y descubre en las leyes egipcias las ideas que le llevaran a introducir su célebre reforma jurídica en Atenas. Platón que en general admira a la cultura egipcia introduce en sus diálogos muchos elementos egipcios, no sólo en el Timeo tematiza el viaje de Solón a Sais, sino que en el Fedro y en el Filebo introduce el mito egipcio de Thot y en el Político alaba a los sacerdotes egipcios. Platón en el Timeo y en otros diálogos es de hecho él que inicia la tesis de que en Egipto existe una “Sophia” especial, tanto de carácter exotérico como esotérico, un conocimiento que merece un viaje de “formación”. Lo mismo podemos decir del retórico Isócrates, quien en su discurso Busiris (3) expresa la tesis de que el origen de la filosofía griega hay que buscarla en Egipto. Una tesis que también apoya otro viajero griego, Diodoro de Sicilia ( 4) quien señala la ciudad egipcia de Tebas como ciudad de origen del pensamiento filosófico egipcio.   Para dilucidar esa cuestión un griego conocido como Hecáteo de Abdera escribió una “Filosofía de los Egipcios”, aunque la obra se ha perdido parte de sus tesis las tenemos en la Introducción de la “ Vida y obras de Filósofos Ilustres” de Diogenes Laercio (5), en donde se trata precisamente la relevancia del pensamiento bárbaro en el origen de la filosofía. Entre líneas podemos leer que se atribuye a Egipto el origen de la geometría, aritmética y astrología. El centro del pensamiento egipcio lo constituye según el texto la cosmología y en concreto la creación del cosmos. La antropología es otro de los grandes temas egipcios y en especial la teoría de la inmortalidad humana, también en el campo de la ética y la legislación se atribuyen a los egipcios grandes logros. Esta primera descripción de los temas intelectuales egipcios proyectada posiblemente por Hecáteo de Abdera encaja perfectamente con lo que la egiptología moderna conoce sobre el pensamiento egipcio. En la época greco-romana el prestigio de Egipto crece enormemente. Con la irrupción del Neoplatonismo, autores como Plotino, Porfirio, Jámblico y el mismo Plutarco señalan de nuevo la relación entre filosofía griega y pensamiento egipcio. En los prolegómenos del Cristianismo cambia el paisaje abruptamente, la destrucción del templo de Serapis en el 390 d.Cr. y el asesinato de la neoplatónica Hipatia por los monjes cristianos marca el final de la influencia del país del Nilo en Occidente.

En el Renacimiento y de la mano de las traducciones del Corpus Hermeticum realizadas por Ficino en Florencia tendremos un breve resurgir de la relevancia del pensamiento egipcio aunque esta vez ya mezclada con elementos griegos; esta fase culminará con G .Bruno (6) y su tesis que la religión egipcia presenta el paradigma de la verdadera religión y es superior a la cristiana. Pero ya en el Barroco y la Ilustración la cultura occidental rechaza cualquier influencia egipcia. Winckelmann ( 7) proclamará la supremacía del arte y la cultura griegas sobre Egipto y Herder verá en los jeroglíficos un intento infantil de acercarse al lenguaje. Pero el veredicto final negativo sobre la cultura egipcia lo emitirá Hegel en sus “Lecciones sobre la Filosofía de la Historia Universal” (8):

“ La esfinge….es lo espiritual que comienza a desprenderse de lo animal, de lo natural, y a tender más lejos su mirada, pero aún no está libre del todo, sino que permanece preso en la contradicción. El hombre surge del animal mira en torno, pero todavía no se sustenta sobre sus propios pies, todavía no puede liberarse de las cadenas de lo natural.. Así la esencia egipcia aparece como la esfinge misma, como un enigma o jeroglífico, la respuesta es: ser enigmática. La forma egipcia significa precisamente el planteamiento del problema en la historia universal y el fracaso de su solución”.

Hegel termina pues con el debate de dos mil años en torno a la cultura egipcia. La filosofía es algo genuinamente griego, y lo que hacen los griegos es solucionar los enigmas irresueltos del pensamiento egipcio. El problema de Egipto es su método de pensamiento, es decir la mezcla de lo racional y lo lógico, con lo irracional; no son los griegos lo que son niños- como apunta Platón en la anécdota del Timeo (9), sino los egipcios son los niños y los griegos los adultos.

Aunque el Romanticismo a través de Novalis y en parte Hölderlin (10) intentará ver a la tradición egipcia con mejores ojos, el juicio de Hegel se impondrá hasta nuestros días en la filosofía occidental. Los críticos del sistema hegeliano como Marx y Nietschze no discreparán en absoluto de Hegel en torno a la valoración de Egipto. En el siglo XX Adorno y Horkheimer en “La dialéctica de la Ilustración” siguiendo a Hegel van a condenar el pensamiento africano y con él el egipcio igualándolo sin más con la barbarie. Incluso M. Heidegger tan critico con Hegel en muchas ocasiones, en obras tales como “Introducción a la Metafísica” tácitamente estará de acuerdo con él , ya que el famoso proyecto de la destrucción de la metafísica occidental no pasará nunca de los orígenes griegos, Heidegger pretende con una vuelta a los pensadores arcaicos helenos renovar la filosofía occidental, pero en ningún momento se plantea   si la renovación de la filosofía occidental pudiera conducir a las fuentes del pensamiento primigenio : es decir a Egipto.

De esta sucinta exposición sobre la valoración de la filosofía occidental con respecto a la cultura egipcia, se llega a la conclusión que mientras los mismos griegos en general estimaban en gran medida la existencia de una Sophia egipcia que tenia un doble contenido( el exotérico , es decir conocimientos empíricos y deductivos útiles desde le geometría hasta la medicina, y el esotérico o sea los conocimientos cosmológicos y antropológicos religiosos y metafísicos expresados en jeroglíficos); la filosofía occidental rechaza cualquier valoración positiva en esta dirección. La historia de la filosofía occidental, es la historia del amor hacia Grecia y el olvido y el desprecio hacia Egipto.

El objetivo principal de este ensayo consiste por tanto en realizar una primera contribución que permita reivindicar al pensamiento egipcio como un modelo de pensamiento en absoluto irracional y onírico, sino dentro de su simbolismo lleno de sentido y significación. Para ello tendremos que referirnos a los estudios y las traducciones de los jeroglíficos que en la actualidad han llevado a cabo sobre el pensamiento y la cultura egipcia numerosos egiptólogos, nombres tales como J. Assmann, E. Hornung C. Jacq, o H. Frankort, o Allen por citar sólo algunos . Esta exposición la vamos a realizar a través –por motivos de espacio- de un sólo elemento de la cultura egipcia: la antropología. No obstante como ya hemos indicado la antropología junto con la cosmología es el gran tema de la cultura del Nilo. Asimismo hay que señalar, que aquí no entraremos en el valor de “verdad” que pueda poseer la antropología egipcia y sus posibles logros, de lo que se trata prioritariamente es de acercarse sin prejuicios a la cultura egipcia y dejar la valoración filosófica intrínseca para otros ensayos. Finalmente indicaremos que nuestra valoración de la antropología egipcia no se base en los textos herméticos y en la literatura pseudoegipcia medieval , sino que nos centramos en el pensamiento egipcio antiguo y sus textos mucho antes de la influencia helena.

 

Índice de contenidos: 

 

 

 

Páginas: 1 2 3 4 5 6 7

Whatsapp
Telegram