Tutankamon – Tutanjamon
Por Cesáreo Alfonso García
18 julio, 2008
Modificación: 12 diciembre, 2016
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Tutankamon - Tutanjamon

Este trabajo está dedicado a Mr. Howard Carter.

Primero llamado Tutankatón o “imagen viva de Atón” y después Tutankamón o “imagen viva de Amón”.

Faraón perteneciente a la dinastía XVIII que reinó desde el 1336-5 al 1327-5 a.C. aproximadamente.

Si bien hasta el descubrimiento de su tumba por el señor Carter en 1922, Tutankamón no fue un rey conocido ni recordado por la Historia, en nuestros tiempos se ha convertido en una figura célebre, notable y famosa más allá de cualquier discusión; y aunque poco se conoce de su vida, su reinado y su propia persona, es uno de los principales motores que impulsan el interés por el Antiguo Egipto desde el siglo XX. De esta manera, el rey Tutankamón es hoy uno más de los intrincados e inagotables misterios a los que nos tiene acostumbrados el Egipto de los faraones.

Tutankamon - Tutanjamon

La recreación y reconstrucción del rostro de este rey me ha significado un apasionante reto y un trabajo arduo. Como fuentes para mi labor he utilizado sus representaciones en relieves, escultura, pinturas y la máscara de su sarcófago. He tenido en cuenta además la bella imagen amarniense que lo representa de niño naciendo de un nenúfar.

Afortunadamente, aparece retratado en variados elementos hallados en su tumba (tronos, sillas, cofres, abanicos, etc). Estudiando todo el conjunto, me ha sorprendido la coherencia y concordancia entre estas representaciones.

En los retratos oficiales de su época su imagen es exaltada, enfatizada a la manera “amarniense”, lejos del hieratismo, la estilización y la rigidez canónica con que aparecen retratados muchos reyes egipcios (lo que nos recuerda su cercanía a Ajenatón y al particular estilo y espíritu de la época). Se lo muestra tanto en situaciones del protocolo real como en escenas familiares, privadas e íntimas (junto a su Gran Esposa muchas veces) humanizado en sus rasgos y actitudes, aparece más como un ser cálido y posible que como un ser “divino”…

Tutankamon - Tutanjamon

El joven rey dulce en actitud e inocente en su expresión, nos muestra un rostro tierno y afable lo que conjuga la edad atemporal de un dios y la juventud del rey.

Más allá de los cánones del arte, algo sucede con la imagen de Tut: sus jóvenes labios carnosos, sensuales y cuasi negroides rivalizan con la inocente quietud de su relajada mirada y las blandas y sedosas actitudes y posiciones de su cuerpo.

Sus rasgos son regulares y delicados, su nariz es exquisita, fina y primorosa, sus labios sensuales y aniñados, un rostro ovalado y oblicuo enmarca ojos quietos y tranquilos pero sumamente expresivos.

Tut pareció cuidar mucho su aspecto ya que siempre aparece prolijamente acicalado y exquisitamente maquillado…. Un fondo rojizo para su piel, sus labios untados con óxido de hierro humedecido tal vez, sus ojos y cejas delineados con esmero y gracia…

Tutankamon - Tutanjamon

Luce pelucas azules de rizos , bucles o fibras lacias en forma de casco (pelucas que a partir de esa época volverían a ser reemplazadas por las de pelo largo), distintas coronas y tocados, amplios collares y pectorales y bellos accesorios.

Todo en él lo convierte en un ícono.

Es, en pocas palabras, “la imagen que un faraón de Egipto debería lucir”.

Tutankamon - Tutanjamon

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