Todo para viajar a Egipto
Por Rosa Pujol
19 febrero, 2004
Modificación: 8 febrero, 2017
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Una vez decidida la fecha (la mejor época es desde Octubre a Marzo), y armados de tres elementos indispensables: zapatillas deportivas y calcetines, gorra para el sol y LINTERNA, hay que decidir el itinerario.

La forma típica de ver Egipto consistente en unos días en El Cairo, vuelo a Aswan, con visita a Abu-Simbel, y crucero Aswan-Luxor de tres días, es razonable para los turistas que quieran darse una ligera idea de Egipto, pero el tiempo en los templos resulta escaso. Apenas hay 200 Km entre Aswan y Luxor y el crucero dura tres días, lo cual significa que el barco está parado la mayor parte del tiempo, pero no donde hay cosas que ver, salvo ya en Luxor, donde uno puede quedarse más tiempo, pero ya en un hotel, y por cuenta propia. Como los viajes organizados suelen tener todos los vuelos previstos, ésto significaría que habría que perder parte de lo ya pagado. Si uno está más interesado de lo normal, yo recomendaría ir por libre, o semi-libre.

Si pretendemos hacer un viaje más o menos cronológico por Egipto es preciso empezar por El Cairo.

El modo más cómodo de moverse por la ciudad y alrededores es en “limousine”. Esto no debe asustarnos, no vamos a encontrar limousines de las que vemos en las películas americanas, ni nos vamos a arruinar por utilizarlas. Digamos que son una especie de taxis privados que nos pueden transportar con comodidad a todas partes. El alquilar un coche es sólo para los intrépidos. El modo de conducir y el tráfico en El Cairo no son comprensibles para mentes europeas, en cambio ellos se entienden muy bien.

El primer lugar a visitar debe ser Menfis, a unos 10 Km de la ciudad. Este no es el lugar más antiguo, pero merece una parada para ver la Esfinge de Alabastro, y el minimuseo que alberga un coloso de Ramsés II. Aquí estuvo asentada la capital en el Imperio Antiguo. Del templo de Ptah no quedan más que algunos fustes semiocultos entre los cultivos actuales.

Nos dirigiremos después a Saqqarah para visitar el complejo funerario de Djoser, de la III Dinastía, hacia el 2.600 a.C. Este es el monumento más antiguo que visitaremos. Tanto la pirámide escalonada, como el resto del conjunto (no perderse el friso de las cobras con restos de policromía) fueron diseñados por el arquitecto real llamado Imhotep, el cual en épocas posteriores fue divinizado.

Veremos también el Serapeum, lugar de enterramiento de los bueyes sagrados Apis (esto es muy moderno)
Debemos ver algunas mastabas de funcionarios reales: TI, Mereru-ka. princesa Idhut, así como visitar los textos de las pirámides de Unas y Pepi.

Nos dirigiremos después a Giza, para ver las pirámides. De las pirámides no diré más que algunos datos: la mayor, la de Keops tiene una altura de 146 m. y una base cuadrada de 230 m. de lado. Datan del año 2.450 a.C., y están construidas con 2,5 millones de bloques de piedra, con un peso de 2,5 Tm. cada uno. La orientación es perfecta a los cuatro puntos cardinales, y el grado de error solo es de 4′ (el Observatorio de París tiene 8′ de desviación) Las caras de las tres pirámides son perfectamente paralelas.

Entrar en ella es a gusto de cada uno. Yo recomendaría entrar, pero hasta llegar a la Gran Galería se siente un poco de claustrofobia, pero la recompensa es inigualable.

Veremos también el museo de uno de los barcos solares de Keops que se ha encontrado y que está en un estado de conservación impresionante.

Terminaremos viendo la Esfinge, del faraón Kefrén, así como el Templo del Valle de este faraón.

Hay un espectáculo de “Luz y Sonido” que es muy interesante, pero hay que abrigarse, pues suele hacer frío.

Por supuesto en el Cairo no debemos olvidar el Museo Egipcio. Hay que tener en cuenta para organizar nuestro tiempo, que el museo cierra a las cuatro y hay mucho que ver. Otra cosa es que hay que organizar el recorrido para no andar en vano y fatigarse mortalmente. En la propia entrada venden un catálogo, bastante económico, en el cual podremos familiarizarnos con lo que queremos ver y localizar su ubicación.

Damos una pequeña lista de lo que consideramos imprescindible, y que está comprobado que se puede ver en un día sin cansarse demasiado:

IMPERIO ANTIGUO

  • PALETA DE NARMER
  • ESTATUA SEDENTE DE DJOSER
  • RELIEVE DE HESY-RE
  • OCAS DE MEIDUM
  • RAHOTEP + NOFRET
  • KEFREN + HORUS EN LA NUCA
  • TRIADA DE MICERINOS
  • COLUMNA PALMIFORME DE ABUSIR
  • USERKAF
  • ESCRIBA SENTADO DE SAQQARAH
  • SHEIK-EL-BELED (ESTATUA DE MADERA)
  • ESTATUA DE TI
  • ESTATUA DE COBRE DE PEPI I

IMPERIO MEDIO

  • SARCÓFAGO DE KAWIT
  • ESTATUA DE MENTUHOTEP NEGRA
  • ESTATUA DE SESOSTRIS I
  • ESTATUAS DE SESOSTRIS III (CALIZA Y OBSIDIANA)
  • ESFINGES DE AMENEMHAT III

IMPERIO NUEVO

  • CABEZA DE HATSHEPSUT
  • VARIOS TUTHMOSIS III
  • CRIPTA DE LA VACA HATHOR Y TUTHMOSIS III
  • AMENOFIS III Y TIYI (GRUPO COLOSAL SALA GRANDE)
  • MOSAICO AMÁRNICO (MISMA SALA)
  • SALA OVAL AMÁRNICA DE AMENOFIS IV (AKHENATON)

TUTANKHAMON

Todo lo de Tutankhamon es interesante por su conservación. Si se ha leído algo sobre el tema, aún lo es más. Pero como hay doce salas de Tutankhamon, destacamos:

  • MASCARA DE ORO
  • SARCÓFAGO DE ORO
  • SARCÓFAGO DE MADERA
  • JOYAS
  • CAPILLA CON CUATRO DIOSAS
  • TRONO DE MARFIL
  • TRES CAPILLAS DORADAS ENORMES
  • ANUBIS EN PLINTO
  • CAMAS DE CAMPAÑA
  • BASTONES
  • BARCOS
  • ARQUETAS
  • FIGURILLAS FUNERARIAS
  • ABANICO
  • REY SOBRE LEOPARDO
  • REY ARPONEANDO EN FLOTADOR DE PAPIRO (2)
  • ESTATUAS DE MADERA NEGRA

Después de visitado el Museo, y dependiendo de los gustos, podemos visitar la Ciudadela y Mezquitas, o dar un paseo por el Bazar Khan-el-Khalili.

Resumiendo, con un par de días completos, o dos días y medio en el Cairo se puede ver todo sin demasiados agobios.

Aswan-Abu-Simbel

La mejor opción sería volar desde El Cairo a Aswan en un vuelo muy temprano, cuánto más temprano, mejor. Hay que tener ya reservado el vuelo Cairo-Aswan-Abu-Simbel-Aswan. En Aswan quedaría el equipaje facturado, y solo llevaríamos el de mano. El vuelo Aswa-Abu-Simbel apenas dura media hora. Y allí hay una especie de consigna donde podremos dejar el equipaje de mano, para visitar los templos más cómodamente.

En Abu-Simbel sólo se permite estar alrededor de dos horas. La propia compañía aérea pone autobuses-lanzadera a los templos.

Aunque ir a Abu-Simbel no seguiría el orden cronológico, al ser el punto más meridional, es más cómodo ir haciendo luego la ruta hacia el N.
En Abu-Simbel veremos dos templos de los llamados speos, esto quiere decir que están directamente enclavados en la roca. Uno es de Ramsés II y el otro de su esposa Nefertari. La estructura del templo está aquí invertida: primero estaría el patio al aire libre, del que no quedan vestigios, y luego el pilono. Los bajorrelieves están sustituidos por altorrelieves, casi estatuas exentas. El resto de la estructura es la ordinaria. Dos días al año, sobre los que hay controversia, el sol debe entrar por el corredor e iluminar sólo a tres de las cuatro figuras que hay en el santuario, permaneciendo una de ellas siempre en sombra, por ser un dios de ultratumba. Los colosos de Ramsés II miden unos 20 metros, y debido a haber permanecido hasta el siglo 18 semienterrados conservan bastante policromía en su interior, y veremos también grafitti en griego y latín a una considerable altura.

De todos es conocido que la UNESCO trasladó estos templos bloque a bloque en los años 60 para salvarlos de la presa de Aswan, y la montaña en la que ahora están enclavados es artificial. La obra civil del interior de la montaña es también muy interesante de ver.

De vuelta a Aswan, podremos descansar por la tarde viendo la puesta de sol en el Nilo, o dar un paseo en felucca. Por la noche podremos ver el espectáculo de “Luz y Sonido” en el Templo de Philae. Hay que enterarse del día y la hora en que la representación es en castellano.

Lo común al día siguiente sería visitar el Obelisco Inacabado, las canteras de granito rosa y el Templo de Isis en Philae. Este templo pasó muchos siglos en los que gran parte del año permanecía semisumergido por la inundación del Nilo. Pero al construir la presa hubiera quedado definitivamente anegado y oculto. Se trasladó, por tanto, a otra isla y se montó de nuevo allí. Por este motivo no tiene policromías, y si grafitti a la altura de los capiteles, ya que antiguamente se visitaba en barca en la época de la inundación.

Se trata de un templo típicamente ptolemaico de época tardía, pero muy grande y de gran belleza. Veremos que los capiteles no son tan sobrios como los que veremos en los templos más antiguos. El llamado “Kiosko de Trajano” tiene también una gran elegancia.

En Aswan es también interesante cruzar a la Isla Elefantina y ver los nilómetros (escalas para medir la inundación con fines recaudatorios en época romana), las ruinas del Templo de Khnum, muy dañado, y un minúsculo museo con objetos interesantes.

Si se tiene oportunidad, ya que está en zona militar, se debería visitar el Templo de Mandulis (dios local de la fertilidad), llamado de Kalabsha, donde habitualmente no hay nadie, y está bastante bien conservado, sobre todo la calzada de acceso. Al lado está el Kiosko de Qirtasi. Ambos monumentos fueron también rescatados de las aguas de la presa Alta.

Dependiendo de los gustos, se suele visitar también la tumba del Agha Khan, con una vista magnífica, y la Isla Kitchener, que es una especie de jardín botánico.

Con otros dos días en Aswan nos dará suficiente tiempo a ver todo con calma e incluso descansar algún rato.

Los cruceros se pueden tomar Aswan-Luxor o al contrario. Pero en los cruceros nos llevará tres días llegar a Luxor y apenas hay 200 Km. que se pueden cubrir en una mañana, deteniéndose a visitar los templos de Kom-Ombo, Edfú y Esna, en un coche con conductor. Esto nos dejaría más tiempo en Luxor, donde hay más cosas que ver.

Kom-Ombo es un templo doble o geminado dedicado a los dioses Horus (halcón) y Sobek (cocodrilo) de época ptolemaica y muy bien conservado e interesante de visitar. Las columnas están muy juntas y dan más sensación de altura de la que en realidad tienen. Los capiteles son palmiformes.

Edfú es un templo dedicado a Horus, construido en época ptolemaica sobre las ruinas de otro de la Din. XIX (Imperio Nuevo). Tiene el pilono mayor de Egipto, exceptuando el de Karnak. Es también impresionante de ver, y se dice que es el mas completo, por la magnífica conservación que tiene. (Los árabes construyeron el pueblo, que ahora está a la altura del templo, sobre el techo de éste y, aunque deterioraron el techo, se conservó muy bien el interior).

Esna es un templo también ptolemaico dedicado a Khnum (carnero), pero de menor tamaño que los anteriores. Está igualmente en un nivel muy inferior a la ciudad actual, que queda a la altura de sus capiteles. Las inscripciones de este templo están sin descifrar, ya que más bien parecen una burla para los arqueólogos, o quizás algún arcano indescifrable. Hay paredes en las que solo hay carneros, en otras cocodrilos, etc.

Luxor

Si hemos ido en coche, aún nos sobrará medio día para descansar en Luxor. Quizás por la noche podamos ir, dependiendo del idioma, al espectáculo de “Luz y Sonido” del Templo de Karnak, que, aunque un poco largo, es muy recomendable sobre todo la primera parte que es andando por el templo con una iluminación espectacular.

Tanto si hemos llegado a Luxor por nuestra cuenta, como en crucero, o en avión, vamos a detallar lo más importante de ver en esta ciudad, llamada por los griegos Tebas y por los antiguos egipcios Waset.

Orilla oriental (Ciudad)

Gran Templo de Amón en Karnak

Karnak en dialecto árabe actual significa “recinto amurallado”.

Sería muy fatigoso describir el templo, pero sólo daremos algunos detalles:

Consta de varios templos, Amón, Mut, Khonsu, Ipet, etc. Solo el de Amón tiene diez pilonos: seis de ellos en el eje principal. Los primeros pilonos son, contrariamente a la lógica, los más recientes, ya que cada faraón añadía un nuevo templo al anterior. Casi todos los faraones famosos pusieron aquí su “granito” de arena: Tuthmosis I y III, Hatshepsut, Amenofis III y IV, Tutankhamon, Horemheb, Sethi I y II, Ramsés II y III, hasta llegar a la época Baja con Taharka, Sheshonk, Nectanebo…

A la entrada del templo, antes del primer pilono hay una avenida de esfinges criocéfalas (carneros), de época tardía.

Consta de un gran patio con un coloso de Ramsés II y una columna superviviente del llamado Kiosko de Taharka. De ahí pasaremos a la Gran Sala Hipóstila: 134 columnas, las doce centrales de 24 m. de altura, en las que veremos profusamente el nombre de Ramsés II, que no fue realmente su constructor, pero que lo usurpó.

Luego veremos los obeliscos de Tuthmosis III y de Hatshepsut, la sala heráldica, los anales, y el gran Lago Sagrado, en uno de cuyos ángulos está el escarabajo monumental dedicado al dios Khepri. (se dice que el viajero interesado en regresar primero debe tocarlo -imposible por la altura- y luego darle tres vueltas de este a oeste. Con este sencillo ritual, se tiene garantizado el regreso)

Al salir se debe entrar en el llamado Open Air Museum, a la derecha antes de salir, y debidamente señalizado. En el camino al Museo, en una pequeña elevación, hay unos aseos bastante razonables.

En este museo al aire libre hay infinidad de bloques de la Capilla Roja de Hatshepsut, con finísimos relieves, que están, y de momento van a seguir así, sin clasificar. Lo más importante son las dos capillas reposadero de barca, una de ellas de caliza blanca, totalmente inscrita, del Imperio Medio, de Sesostris I, totalmente intacta. Data del 2000 a.C. Otra de estas capillas es de Amenofis I. Está construida en alabastro y data del 1500 a.C., del Imperio Nuevo. Sus relieves son también extraordinarios.

Museo de Luxor

A unos dos kilómetros del Hotel Winter Palace (fachada rosada) hacia el N. encontraremos el Museo de Luxor, que es muy interesante y se ve rápidamente, ya que está muy bien concebido en una rampa que impide que uno se pierda nada importante. La iluminación es muy buena. No deberemos dejar de visitar antes de salir (pagando entrada aparte) a la izquierda, las doce estatuas intactas descubiertas en el 1.989 enterradas en el patio de las columnas del templo de Luxor. Son realmente impresionantes. Casi todas ellas de la Din. XVIII. Imperio Nuevo.

Templo de Luxor

Es considerablemente más pequeño que el de Karnak, pero, aparte de la poesía de que siempre ha estado rodeado, está a orillas del Nilo, lo que le confiere un encanto especial. Se dice que es el templo más armonioso de cuantos se construyeron en Egipto.

Veremos allí la avenida de las esfinges de Nectanebo, Epoca Tardía Griega, y el primer pilono con dos colosos de Ramses II, bastante dañados, así como la cabeza de uno de ellos en un pedestal a la altura de la vista. Es una pena que se haya roto a simetría que podría presentar el templo, de estar allí los DOS obeliscos que tenía, máxime cuando los dos están intactos. (El gemelo es que el adorna la Plaza de la Concordia en París, regalado a Francia por el servicio que prestó Champollion a la egiptología descifrando la escritura jeroglífica). En origen esta avenida de esfinges unía este templo con el de Karnak. Ahora quedan unas 70.

Construido por Amenofis III en la Din, XVIII, fue desenterrado por Gaston Maspero, si bien ni entonces ni ahora. se ha logrado la demolición o traslado de la mezquita de Abu el Hagag que aparece “colgada” a la izquierda de la entrada, aprovechando las columnas como cimientos. Se construyó en honor de la tríada tebana Amón-Mut-Khonsu.

Lo más importante del templo es la gran columnata de Amenofis III, patio cuadrado de doble hilera de columnas papiriformes (papiro cerrado) de una gran armonía, y de tamaño menos desmesurado que las de Karnak, aunque también considerables. Para comparación, es conveniente asomarse entre las columnas hacia el lado del río, donde veremos las ruinas de un asentamiento romano con columnas “normales” romanas. La diferencia de tamaño hace que casi nos parezcan ridículas. Después de tres milenios están perfectamente conservadas. Aquí fue donde se encontraron las estatuas que hemos visto en el Museo de Luxor.

El guía explicará el resto del templo, que tiene salas muy importantes: la capilla de Alejandro, la Teogamia de Amenofis III, etc.

Es muy interesante hacer otra visita al templo de Luxor cuando haya anochecido. La iluminación artificial le da una magia especial, al tiempo que realza los relieves que en algunos lugares con la luz del sol no son visibles. En cuanto a la decoración mural, casi se disfruta más la visita nocturna. Está abierto desde las 6,30 de la mañana hasta las 10 de la noche. En época de Ramadán, sólo abren a partir de la puesta del sol, aproximadamente hacia las 6 de la tarde. Hay mucha gente visitándolo, y no se siente miedo.

Orilla occidental

Templos

Deir-el-Bahari Reina Hatshepsut – Din. XVIII – Enclave – Capiteles hathóricos capilla izquierda – Relieves expedición al Punt – Columnas protodóricas a la derecha.

Ramesseum Ramses II – Din. XIX – Coloso caído, manos y pies – columnas – Sala astronómica

Medinet-Habu Ramses III – Din XIX – Conservación y tamaño – Torre de vigilancia tipo asiático: migdol, capilla de las Adoratrices de Amón – Estela de Falsa puerta de Tuthmosis III intacta – Patio interior con rampas originales – Profundidad relieves y policromía – DINTELES FANTÁSTICOS CON POLICROMÍA – Dar la vuelta por fuera al templo, para ver los relieves en todas las paredes de las diferentes campañas contra los asiáticos, griegos y nubios.

Valle de los Reyes

Tumbas reales Núm.

  • 6 Ramsés IX
  • 11 Ramsés III – Llamada Tumba de Bruce – Entrada con columnas
  • 14 Tawsert-Setnakht – Cámara del sarcófago muy interesante
  • 15 Sethi II – Muy larga, pero plana y cómoda
  • 16 Ramsés I – No muy grande, pero muy bien decorada
  • 35 Amenofis II – Muy profunda, 90 escalones, pero muy original
  • 62 Tutankhamon – Muy famosa y diminuta
  • 9 Ramsés VI – Al lado de Tut – 140 m. pero no empinada y muy interesante
  • 57 Horemheb – Decoración fantástica, con fondo azul-grisáceo

VALLE DE LAS REINAS

  • Nefertari (si estuviera abierta al público) Es la mejor
  • 52 Titi
  • 55 Amonherkhopeschef – Hijo de Ramsés III. Increíbles tonos turquesa
  • 44 Khaemwast Otro hijo de Ramses III. Muy buenas pinturas

Deir-El-Medina (Tumbas y restos de la ciudad)

  • 1 Sennedjem – Muy pequeña y maravillosa frescura de pinturas
  • Bóveda de cañón.
  • 359 Inherkhaui – Bóveda de cañón. Preciosas pinturas. Empinada, corta

Gurna (Tumbas de los Nobles)

  • 96B Sennefer – Llamada “la parra” por la decoración en techo y paredes. Preciosas pinturas
  • 100 Rekhmiré -Planta cruciforme. Techo muy alto inclinado
  • 57 Khaemhat – Relieves poco pronunciados. Alas tranversales. Estatuas
  • 55 Ramose – Imprescindible. Columnas. Bajorrelieves inacabados. Friso de las Plañideras. Luz natural
  • 52 Nakht – Imprescindible. Arpistas. Ciego. Muy pequeña
  • 56 Userhat – Relieves. Cacería en carro Kheroef – Relieves. Patio interior columnas
  • 69 Menna – Imprescindibles. Calidad y temática pinturas. Cruciforme

Por supuesto, no es imprescindible ver todas ellas, pero hemos relacionado las más interesantes, para poder escoger, ya que el Servicio de Antigüedades cierra unas y abre otras para darles “respiro” y restaurarlas si es preciso.
En el embarcadero de la orilla izquierda hay un tablero donde se indican las tumbas disponibles y hay que comprar allí las entradas de las que seleccionemos. Para fotos y vídeo en el interior, hay que pagar aparte.

En la orilla occidental, sólo encontraremos aseos en la cafetería del Valle de los Reyes (Resthouse) y en algunas tiendas de recuerdos (al lado de los Colosos de Memnón), o en el Hotel Pharaon. Pero en Gurna y Deir el Medina no hay posibilidad razonable.

En resumen, con tres días completos en Luxor nos daría tiempo a disfrutar de todo.

No obstante, hay excursiones de día completo para visitar Abydos y Dendera, hacia el N. y El-Kab hacia el S, para lo cual deberíamos añadir uno o dos días.

La excursión de Abydos y Dendera es altamente recomendable. Se visita Abydos por la mañana, se come en el Rest. Sethi I, donde hay aseos, y por la tarde de regreso se visita Dendera.

Templo de Sethi I (Abydos)

Es un templo-cenotafio (tumba que no contiene restos) en un estado de conservación sorprendente, con el pavimento y techo originales, con una gran sala hipóstila de columnas cuadradas y siete capillas laterales. No hay que dejar de ver el “canon” de los faraones, donde están los cartuchos de todos los gobernantes desde los tiempos de las pirámides en orden cronológico. Lógicamente termina con él mismo, en la Din. XIX. Sethi I fue el padre de Ramsés II. En este templo encontraremos los últimos relieves bellísimos de lo que se puede considerar época totalmente faraónica. A partir de aquí, la calidad artística pierde esplendor y originalidad.

Tiene una gran cantidad de relieves finísimos y que, debido a conservar la techumbre, aun presentan restos importantes de policromía. La iluminación artificial por medio de focos en el suelo, hace que se aprecien aún mejor.

El edificio que encontraremos a un nivel bastante bajo, saliendo por el corredor del “canon” y semienterrado es el Osireion, cenotafio de Osiris, según la leyenda, ya que se creía que aquí apareció la cabeza del dios. Esto confirió poderes mágicos al lugar, y era tradicional hacer una vez en la vida la peregrinación a Abydos desde tiempos remotos.

Templo de Hathor en Dendera

Se trata de un templo ptolemaico tardío, pero igualmente en un magnífico estado de conservación. Al ser ptolemaico, no tiene las columnas exentas, sino que cuenta con intercolumnios. Todos los capiteles de la sala hipóstila son hathóricos, pero no como los de Deir-el-Bahari, sino “helenizados” y mucho mas redondeados en sus formas. Este templo tiene una terraza original que se puede visitar, así como una cripta de difícil acceso, pero de contenido mágico-religioso muy curiosa, con representaciones únicas en el arte egipcio. De las 32 criptas que tiene el templo, solo se visita una. El lugar, perfectamente definido, que ocupaba el lago sagrado, aparece ahora lleno de palmeras.

La excursión a El-Kab sólo tiene interés para los interesados muy específicamente en las seis tumbas de la Din. XVIII que hay allí.

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