El poder de la realeza femenina en el episodio de Amarna
Por Naty Sánchez
5 enero, 2017
Máscara de yeso frecuentemente considerada un retrato de Kiya. Foto: Susana Alegre García
Modificación: 16 enero, 2017
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La posición de una reina, como la de un rey, estaba enraizada en la mitología y el mundo divino. Aunque las mujeres que ocupan la posición de reinas eran seres humanos, se las extraía hasta cierto punto de la esfera mortal para dotarlas con aspectos divinos. La noción de realeza femenina era complementaria de la de realeza masculina y la interconexión entre los dos significaba que la una no podía existir sin la otra. Por lo tanto, las reinas eran muy importantes desde el punto de vista ritual, pero ¿hasta qué punto podía una reina ser capaz de ejercer el poder efectivo?
Gay Robbins

<<El rey Amenhotep IV, hijo de Amenhotep III y Tiyi, heredó de su padre el trono de Egipto. Es poco probable que en el momento de su entronización alguien imaginase el impacto que éste iba a tener sobre la esencia misma de la cultura egipcia, por más que se haya demostrado una tendencia a la solarización en reinados anteriores. Él supuso un gran cambio de perspectiva, una nueva interpretación religiosa, política y estética que iba a singularizar su paso por la historia. A su lado, vemos a varias mujeres con un protagonismo pocas veces conocido en el ejercicio del poder, o, al menos, de un modo tan manifiesto y contundente. Madre, esposa e hijas fueron distinguidas de tal manera que emergen en los monumentos despertando un sinfín de interrogantes sobre quiénes fueron, cómo vivieron y por qué murieron. Muchos son los arqueólogos que aspiran a encontrar sus tumbas o a identificar de modo concluyente sus restos mortales. A través de las siguientes líneas trataremos de abordar algunos aspectos de su vida y de lo que Dimitri Laboury ha llamado su “personalidad arqueológica” aunque, hay que admitirlo, nunca llegaremos a conocerlas del todo.

Las une Amenhotep IV-Akhenatón, cuyo reinado sigue inmerso en un amplio marco de especulación. Hay un intenso debate sobre si hubo corregencia entre su padre y él. Incluso los que consideran que sí la hubo, se dividen en dos posturas: los partidarios de una corregencia larga (doce años) y los partidarios de una corta (dos años). También se plantea si hubo corregente al final de su reinado. Llegar a determinar esto sería definitivo en la comprensión del papel de Tiyi y Nefertiti en tales contextos, sin embargo, no parece próxima una conclusión a las hipótesis. En consecuencia, y para no generar una red infinita de especulaciones, abordaremos este artículo conscientes de que en el momento que este punto se aclare, todo lo demás deberá ser reajustado y reformulado>.

Ver como sigue el artículo en El poder de la realeza femenina en el episodio de Amarna, BIAE 80, Peret (Abril, 2016), páginas 20 a la 28.

Descarga pdf o disfruta de versión interactiva: BIAE 80 aquí.

 

BIAE Número 80 – Peret 2016

(BIAE es la revista de Amigos de la Egiptología, es gratuita y online)

Artículo de Naty Sánchez, coordinadora de la Sección ‘Mujer en el antiguo Egipto’ de Amigos de la Egiptología – AE