El Templo de Debod y las contradicciones entorno a su conservación
Por Víctor Rivas
2 junio, 2007
Modificación: 8 diciembre, 2016
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Pasado un tiempo desde que los medios de comunicación, una vez más, pusieran de actualidad el estado de conservación del templo de Debod, es un buen momento para intentar averiguar, con la perspectiva de la distancia, qué está sucediendo exactamente con este templo y el motivo de tanta contradicción.

Que el templo de Debod está sufriendo las inclemencias del tiempo de Madrid y los actos vandálicos de indeseables, es una realidad tan evidente, que cuestionarla sería aún más vandálico que los actos realizados por estos descerebrados inconscientes que atentan directamente contra el patrimonio histórico de la Humanidad.

Como es lógico esto debe tener un remedio, pero resulta sorprendente observar como todas las propuestas nacen y mueren en un disléxico disparate de dimes y diretes, que concluyen en el punto de inicio sin que ninguna propuesta tenga visos de fructificar; y mientras tanto, el templo de Debod sigue estando a merced del tiempo y de los actos incalificables de los irreflexivos de turno.

La UNESCO propuso al Ayuntamiento de Madrid cubrir el templo con una campana de cristal, que si bien no es una idea nueva, si parece querer incidir directamente sobre el problema proponiendo soluciones; un acto loable a todas luces, que choca frontalmente con un estudio realizado por el Colegio de Arquitectos de Madrid y en donde, en palabras de Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid, la solución no era viable por “el efecto paisajístico”.

Cualquier persona en su sano juicio se preguntará qué es lo mejor, si el impacto visual derivado de cubrir el templo con una campana de cristal, o que el templo sufra daños irreparables. No obstante, esta conclusión tampoco debe extrañarnos cuando leemos las declaraciones del jefe de la División de Investigación del Museo de San Isidro y responsable de la conservación del templo de Debod, Alfonso Martín Flores, en donde nos dice que el estado del templo de Debod no es “preocupante o alarmante como para tener que ser cubierto inmediatamente”.

Teniendo en cuenta que la primera vez que se propuso cubrir el templo fue allá por el año 1970, porque ya se preveía lo que podría suceder, no hace falta ser muy inteligente para sumar los años que han pasado y el sufrimiento al que el templo ha tenido que enfrentarse, para que ahora se pueda afirmar sin tapujos que su estado no es preocupante.

Cabe recordar que fue el propio alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, quién reconoció que “el Templo de Debod se conservaría mejor si no estuviera al aire libre”, por tanto y ateniéndonos a esta brillante deducción, me pregunto cuánto tiempo debe durar el debate que el propio Ruiz-Gallardón y Alfonso Martín Flores han propuesto que se realice, por supuesto, sin prisas, para saber cuál es la mejor solución a adoptar.

Paralelamente a la incomprensión que sufre el propio templo al que nadie es capaz de escuchar en sus lamentos, Alfonso Martín Flores se ha propuesto aumentar el número de visitantes que ya en 2006 alcanzó la cifra de 160.000. Por si fuera poco, el Gobierno de la Comunidad de Madrid “ha acordado incoar expediente para declarar al Templo de Debod Bien de Interés Cultural”, espero que con la sana intención de prestarle un poco más de atención, pues como todos los Bienes de Interés Cultural reciban los mismos cuidados, de Bienes quedarán bien pocos.

A esta fiesta no podía faltar el “mediático, apasionado y polémico” Zahi Hawass, que no pide sino exige que “el Templo de Debod esté en un museo”, otra solución que podría ser viable y que ya en su momento adoptaron países como Estados Unidos cuando recibió la donación del templo de Dendur, que actualmente se expone en el Museo Metropolitano de Nueva York.

A todo esto el Ayuntamiento de Madrid, responsable del mantenimiento y conservación del  templo afirma, “que no ha recibido comunicación alguna ni de la UNESCO ni de organizaciones afines o filiales que recomienden la cobertura del templo de Debod”; y con esto parecen querer justificar el por qué hasta ahora no se han adoptado medidas drásticas para garantizar la existencia del templo, como si hiciera falta que la UNESCO evidenciara el problema para ponerse manos a la obra, aunque más chocante resulta saber que el Consistorio “subraya que su departamento realiza un seguimiento analítico sistemático de Debod y que los estudios sobre su petrología y su higrometría son los más elaborados de cuantos existen”. Es extraño entonces que sólo observando el aspecto del templo uno llegue a la conclusión de que no se está a la vanguardia de nada y que los estudios realizados no parecen verse reflejados en la apariencia del mismo.

Sin embargo, cuando todos los implicados parecen tomar conciencia de que algún día habrá que hacer algo con el templo de Debod, nos llegan las declaraciones del ex-secretario General del Servicio de Antigüedades de Egipto, Abdel Halim Nur el Din, que sin ningún tipo de rubor asegura que “el Templo de Debod, donado a España hace 39 años, está perfectamente conservado”. Qué se puede decir ante semejante despropósito, posiblemente se podría solicitar que como mínimo los señores Hawass y Nur el Din hablaran un poco entre ellos antes de hablar con la prensa, más que nada para no decir lo contrario, algo que no queda excesivamente bien.

Ante tantas contradicciones, elaborados estudios, controversias políticas, debates institucionales, reclamaciones y hasta exigencias, podría parecer que de aquí saldrá alguna solución aceptable, pero por lo que parece todo sigue igual, y no necesitamos a grandes expertos para darnos cuenta de que el templo de Debod necesita ayuda. Sólo necesitamos ir a visitarlo para descubrir que la realidad supera con creces a la imaginación, y que el tiempo que pase sin que se ponga remedio será directamente proporcional a las lágrimas que derramaremos cuando no exista solución posible, y con ello, perderemos un trocito de Egipto que muy pocos tienen la suerte de poder disfrutar en su propia casa.

3 respuestas a “El Templo de Debod y las contradicciones entorno a su conservación”

  1. Realmente es vergonzoso como se trata a una obra de arte como es el templo, dejándola a la intemperie, en un sitio como Madrid.

    El templo soporta al año frio y calor , y a pesar de que no soy un experto, digo yo que el efecto en la piedra no tiene que ser muy bueno, más que nada por que partimos de la base que el de Egipto es un clima seco y que no nieva como en Madrid(he estado en el templo cuando estaba nevando y la sensación es muy rara). En fin, si la gente que decide el futuro de Debod fuese inteligente o bien harían un museo especifico para Debod o lo cubrirían con una urna de cristal.
    Les recuerdo que solo tenemos uno, y que como dijo cierto ministro una vez “los experimentos en casa y con gaseosa”

  2. Ayudar al conservar el templo.
    Ante todo, pienso que es una verdadera suerte para España el tener un templo egipcio, por su valor histórico, por ello y más se tendría que pensar en su conservación, lo visité el año pasado y creo que aún se puede hacer algo por este; lo de la urna de cristal sería una buena idea, porque cubriría el templo del clima madrileño y de los actos vandálicos. Deseo que alguien haga algo, para que se pueda disfrutar de Debod ahora y en un futuro.

    Un saludo: Valeria.

  3. Y ahora pintadas
    Lamentablemente esto no se ha solucionado, es mas con el paso de los años y la desidia de las autoridades, cada vez se degrada más el templo, hasta el punto que el único relieve exterior que conservaba ahora apenas es visible por mor del desgaste sufrido.

    Pero ya hemos llegado a situaciones inasumibles, hace pocos días el templo apareció ¡¡¡con pintadas!!! el colmo de la degradación. Como solo de recordarlo me indigna, prefiero no decir mas. En este enlace se pueden ver las fotos http://www.egiptologia.com/foro/viewtopic.php?f=14&t=2710&start=50#p26519

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