Egipto en Marsella: una delicia para los sentidos
Por Nieves García Centeno
24 mayo, 2016
Museo de Arqueología Mediterránea de Marsella.
Modificación: 1 octubre, 2016
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Decir Marsella es darle nombre a la Costa Azul. Es la Massalia griega y todavía uno de los puertos más importantes del Mediterráneo, además de escala obligada de los cruceros que cada día llenan esta ciudad de miles de visitantes.

La ciudad está profundamente marcada por su pasado. Conocerla es realizar un recorrido desde sus orígenes hasta nuestro siglo y casi siempre con el sol como atractivo dentro de su agradable entorno. Son muchos los museos que tenemos para visitar, pero nosotros, los amantes de la Egiptología, no podemos dejar de ver la colección egipcia que alberga el Museo de Arqueología Mediterránea, sólo superada en Francia por la que se expone en el Louvre, en París. Está situada en la Vieille Charité (la Vieja Casa de la Caridad), uno de los principales monumentos de Marsella, en pleno corazón del barrio antiguo de Le Panier, al que se puede llegar caminando desde el Puerto Viejo.

2-Interior del recinto copia

El impresionante edificio data de finales del siglo XVII y sirvió de hospicio, hasta su abandono total, aunque fue restaurado en 1986. Agrupa varias estructuras multiculturales: el Museo de Arqueología Mediterránea, que recoge un amplio y detallado panorama de la historia, desarrollo y costumbres de las antiguas y poderosas civilizaciones mediterráneas, pues además de Egipto, también está presente el Oriente Próximo, con esculturas y cerámicas de la antigua Mesopotamia; Grecia, con piezas de distintos periodos, desde la Edad de Bronce a la época helenística, y Roma, además de los propios orígenes prehistóricos de Marsella y de la Provenza, en una gran sala dedicada a la civilización celta – ligure. También podemos visitar el Museo de Artes Africanas, Oceánicas y Amerindias, y acoge otros organismos como el Centro Internacional de Poesía, el de Investigación Científica o la Escuela de Ciencias Sociales, además de una sala de cine alternativo. Por otra parte, a lo largo del año se realizan actividades y otras exposiciones temporales (de hecho, hasta el 23 de mayo se puede visitar “Ser mujer en la época griega”, muy recomendable, y durante los días 17, 18 y 19 de junio se celebrarán las Jornadas Nacionales de Arqueología, con visitas guiadas).

Como decía, la colección egipcia de la Vieille Charité es una de las más importantes de Francia. Ante tal perspectiva, me esperaba una cuantía elevada de piezas, más material, así como un mayor espacio utilizado. No es el caso. La muestra, tras abonar un módico precio de 5 euros que te permite además visitar los otros Museos, está ubicada en la primera planta y repartida en cinco pequeñas salas. Aún así, no nos vamos a llevar ninguna decepción: no encontraremos estatuas colosales o réplicas de templos, pero la colección es deliciosa, con piezas pequeñas, pero exquisitas, y algunas únicas, y muy bien repartidas y documentadas. Esto es porque el museo tiene una clara vocación didáctica y sus espacios están organizados siguiendo criterios geográficos, cronológicos y temáticos, de manera que seguir la exposición resulta ameno e instructivo. Las salas se distribuyen a través de unas columnas y entre ellas, entre vitrinas, se van acomodando los objetos pequeños, mientras que los grandes se sitúan en el centro o laterales.

Origen de la colección Clot-Bey
Durante el siglo XVIII el coleccionista Louis Borély había expuesto en su castillo tres vasos canopos del Serapeum de Menfis. Asimismo, se fueron reuniendo otras piezas traídas por marselleses y que se llevaron en 1801 al museo del convento de las Bernardinas. Clot, nacido en Grenoble, pero afincado en Marsella tras estudiar allí Medicina, viajó a Egipto en 1825 durante la época de la Restauración. Recomendado al virrey de Egipto, Mohammed Ali, en el marco de la cooperación franco-egipcia, estuvo trabajando durante las epidemias de cólera y peste lo que hizo que le confirieran el título de Bey (que desde entonces unió a su apellido), reorganizando el servicio médico de El Cairo y fundando la Escuela de Medicina. Fue cuando empezó a interesarse por las antigüedades, reuniendo una colección de centenares de piezas que llegaría a Marsella en 1861. A la colección de Clot se añadiría la de las Bernardinas y las piezas de Borély, que estuvieron en su castillo hasta 1988, hasta que se trasladaron finalmente a la Vieille Charité.

La exposición
La exposición se organiza en torno a la vida cotidiana, la religión, los dioses, el mundo funerario y una reconstrucción de una cámara funeraria. Se presentan objetos desde el período Predinástico (4000 a.C.) hasta la época copta (siglo III d.C.), valorados por su originalidad, e incluso algunos de gran interés por ser únicos.

3-Primer panel explicativo copia

En la primera sala hay dos vitrinas con objetos de la época predinástica: jarrones tubulares, jarrones con motivos geométricos, alfileres de hueso, puntas de flecha, raspadores. También hay un busto en granito de Ramsés VI, de la Dinastía XX, y de la diosa Sekhmet, probablemente del templo de Mut o de un templo jubilar de Amenhotep III.

En la segunda sala, en un primer escaparate se exponen artículos de tocador y aseo, como cosméticos, peines, horquillas, tarros, tubos de kohl y otros objetos de la vida cotidiana, como una silla del período ramésida, mesillas de madera, sandalias de fibra, las piezas de un juego, reposacabezas.

4- Primera sala copia

5- Detalles vida cotidiana copia

Destaca la vitrina llena de amuletos y otra dedicada a la fertilidad con imágenes de los dioses Bes e Isis, entre otros. En esta sala también está expuesto un bajo relieve de cartuchos de Seti I y Ramsés II, o vasos de fundación con los cartuchos de Ramsés II y III, encontrados en Giza, en el templo de Osoris-Sokaris, además de los bustos de dos funcionarios, un arco y una flecha, estatuas naóforas. Hay otra ventana dedicada a la escritura, con una paleta de escriba, plumas de caña, cálamos, un contrato escrito en demótico, una estatuilla de un babuino, animal de Tot, dios de la escritura, y una pequeña estatua de cubo de Sesostris-Seneb-Sobekhotep.

6-Objetos copia

7- Paleta escriba babuino copia

En la tercera sala, en el centro, encontramos un sarcófago policromado de madera en forma de ibis, de período ptolemaico, procedente de Tuna el-Gebel. Destaca también el fragmento de una estatua de la diosa Neit, en granito negro, de la Dinastía XVIII; fue tallada durante el reinado de Amenhotep III y llevada de Tebas a Tanis, donde se descubrió. En las vitrinas hay numerosos objetos expuestos: sistros, Harpócrates sentado en una flor de loto; jarrones votivos, estatuillas de bronce de dioses creadores; de animales sagrados: anguila con cabeza humana, perros, ibis, gatos (una hermosa Bastet) y momias de ibis, gatos, gacelas y hasta de un cocodrilo, y restos de ofrendas de alimentos. En otro ventanal, en madera policromada, está Neftis, arrodillada, y al lado, Isis lactante, de época ptolemaica, llevando el disco y el ureus solar, en esquisto y bronce. Hay otras Isis en bronce, o figuras de Serapis, Osiris, Horus.

8-Momia gato copia

9-Bastet Sehkmet copia

En la cuarta sala, en el centro, hay dos sarcófagos: el primero, de verde oscuro, pertenecía a Ankhhapi; finamente trabajado, se encontró en Saqqara y es de época ptolemaica. El segundo, de basalto negro, perteneció a Pa-en-ese (época tardía).

10-Estela copia

11- Sala 4 copia

En una de las paredes se exponen 18 estelas (alguna de ellas mantienen sus colores y resulta una maravilla contemplarlas de cerca) y en las vitrinas vasos canopos de alabastro, amuletos, escarabajos, conos funerarios (dedicados al cuarto profeta de Amón, Neferhotep, y a su esposa, Amenhotep, de la Dinastía XVIII), ushebtis y mobiliario funerario con jarrones. Otra vitrina contiene el sarcófago de madera decorado de la dama Nub-em-Ousekhet.

12-Ofrendas de alimentos copia

14-Dioses copia

15-Amuletos copia

La quinta sala representa una cámara funeraria: en el centro hay un sarcófago de madera policromada con los restos de la red de la momia, amuletos, el barco funerario, una mesa de ofrendas, ushebtis y dos vasos canopos. En cada una de las cuatro paredes de esta sala están las cuatro estelas de la tumba del general Kasa, que fue enterrado en Saqqara y que vivió bajo el reinado de Seti I, Dinastía XIX. Finalmente, a lo largo de una pared está expuesto un papiro de la Dinastía XXVI. Se trata de un libro de los muertos, dos rollos descubiertos en 1858 en la necrópolis de la familia de Nes-pa-safy. Una parte era de Clot y la otra fue adquirida por el museo en el mercado de antigüedades y que ayudó a reconstruir completamente el texto.

16-EStela copia

17-Momia de cocodrilo copia

18-Camara funeraria copia

19-Bes e Isis copia

20-Sarcogafo policromado copia

21-La Vieille Charite copia

22-Una coleccion para visitar y disfrutarla copia

Autora de los textos y de las fotografías:
Nieves García Centeno